Actualizado hace: 4 minutos
Jorge Maldonado F.
El tránsito urbano

Portoviejo, ciudad tranquila y hasta hace poco de calles amplias, aunque muy maltratadas por el tráfico y las lluvias, tiene ya problemas de circulación que desalientan el uso del vehículo propio, sobre todo en las horas llamadas pico, que son más cada día.

Miércoles 05 Noviembre 2008 | 22:24

Y no es fácil abordar y solucionar esos problemas, porque la verdad es que no hay conciencia en los involucrados en la circulación por la ciudad. Las disposiciones de las autoridades no logran dar fluidez a la circulación de vehículos, y como consecuencia cada movilización utiliza mucho más tiempo. Los peatones, la mayor parte de ellos, se saben protegidos por los choferes que, como es natural, no quieren atropellarlos; cruzan las calles por cualquier lugar y en cualquier momento, no se sienten obligados por las señales de tránsito y no les importa volver lenta a la circulación por su forma de desplazarse en las calles. Los conductores, la mayor parte de ellos, respetan las señales de tránsito y las disposiciones de la autoridad, por el riesgo de sanciones; no se han convencido que si respetan las normas de circulación, todos reducen el tiempo que necesitan para su movilización. Algunos conductores pretenden recuperar tiempo, imprimiendo gran velocidad a su vehículo en ciertos tramos, lo que aumenta el riesgo de accidentes. Muchos propietarios de automotores mantienen su carro estacionado frente a su establecimiento comercial o simplemente en un determinado sitio de la calle; con esa acción reducen la capacidad de las calles para aceptar un mayor volumen de tráfico. Si sólo necesitan el vehículo para ir a su trabajo y retornar a casa, pues déjenlo en casa para los fines de semana y desocupe la calle. Pero quienes generan anarquía en las calles, son la mayoría de los conductores de triciclos, bicicletas y motocicletas. Sobre todo los dos primeros, se sienten dueños de las vías de circulación y por ellas trafican a contravía, cruzan cuando la señal luminosa lo prohíbe, sortean los vehículos en las calles congestionadas creando peligro para sí mismos y para los demás. Las normas no les llegan y el control de las autoridades sobre su actividad no tiene respuesta, porque parecería que se ubican más allá del bien y del mal. La autoridad también agudiza los problemas, sobre todo porque crea contraindicaciones sobre los mismos hechos. Ejemplo: mientras en un sector prohíbe “virar a la izquierda” para evitar el conflicto en calles de “doble vía”, en otros cruceros modifica los tiempos de las señales luminosas para facilitar esa forma de virar, como ocurre en la equina de América y Ave. Del Ejército y en Córdova y Pedro Gual. ¿Qué es lo técnico?, me parece que prohibir el viraje a la izquierda en las calles de doble vía, medida que es común en muchas ciudades grandes. Creo que es hora de examinar con calma la participación de cada uno en el tráfico urbano y buscar la forma para que la misma se complemente con la de los demás, en la seguridad de que nuestro aporte generará eficiencia en el tránsito, en beneficio de todos. "Conductores de triciclos, bicicletas y motocicletas causan anarquía"
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