Actualizado hace: 1 hora 45 minutos
LA COLADA MORADA
Fiesta de los muertos
¡RICO! guagua o sin guagua pero sí colada y morada

Quizás a algunos (tal vez hasta a muchos) les moleste esto de la “fiesta” de los muertos, pero le aseguro respetable lector que la idea no es mía ni nueva: tiene como chorrocientos recuatamil años, siglos de siglos, hasta milenios; incluso de antes mismo de que Jesús llegara a la Tierra.

Sábado 01 Noviembre 2008 | 16:25

Y hay muchos pueblos en el mundo que en lugar de ponerse contrito, plañidero y lacrimoso, arma la jarana, suelta la música, enciende las velas y reza y canta y bebe y come y baila sin perekes ni tristezas; todo lo contrario, con toda la alegría que da la vida frente a la Calaca. Yo, le juro lector, prefiero esa visión de la muerte que esa otra tristísimo que nos enseñaron. Por eso, ahora que me muera, como dicen las canciones, no quiero que nadie llore. Y, más bien, que sí me recuerde lo positivo que fui y cómo me gustaba festejar el Día de los Muertos con Colada Morada aunque sin guagua de pan y, ¡desde luego!, un pepo por los que se me adelantaron en los caminos de la vida, aunque no hayan sido los que yo esperaba ni los que yo creía, como cantan los vallenatos de Valledupar. Y en cuanto a la morada colada, ¡qué cara que se puso, Pastuso! Hasta dan ganas de morirse, pero del coraje. De todos modos, los que puedan hacerla que la hagan. La colada, digo. Los que no, que la compren hecha (aunque no es lo mismo), y los que no podemos hacer ni lo uno ni lo otro, tomémonos, nomás, una buena colada de avena, desa que le dicen cuáker… ¡y güen provechos!
Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
  • ¿Qué te pareció la noticia?
  • Buena
  • Regular
  • Mala