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Culpan a primermundistas por crisis alimentaria

Managua.- La responsabilidad de la actual crisis alimentaria mundial es culpa de las naciones desarrolladas, coincidieron hoy gobernantes centroamericanos, caribeños y suramericanos que discutieron el problema en Managua. El presidente de Costa Rica, Óscar Arias, dijo que la situación es resultado de "la hipocresía a la hora de tratar los más importantes asuntos en el tapete internacional", y fue especialmente crítico con Estados Unidos.

Miércoles 07 Mayo 2008 | 17:18

Según Arias, los 1.000 millones de dólares que EE.UU. ha dicho que puede destinar a la lucha contra la crisis alimentaria en los países más pobres es la cantidad que esa nación "se gasta en un día en Irak". El gobernante costarricense dijo además que la Ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que busca liberalizar el intercambio de bienes y servicios, es un ejemplo de esa hipocresía por parte de los países desarrollados, que mantienen subsidios a los productos agrícolas. Advirtió que los Objetivos del Milenio de la ONU para combatir las principales lacras sociales en el mundo, "no se van a cumplir", y dijo que "otro gran monumento a la hipocresía" es el Protocolo de Kioto, pues los países ricos, después de haber "contaminado el planeta" en aras de su riqueza "nos piden ahora a nosotros que no lo hagamos". Señaló, no obstante, que las naciones latinoamericanas deben hacer sus tareas y no depender de la comunidad internacional, y puso como ejemplo la necesidad de establecer políticas fiscales efectivas para fortalecer a los Estados. "Los ricos no pagan impuestos en nuestros países", dijo Arias, quien exceptuó a Brasil, donde señaló que se paga una tasa fiscal media del 36 por ciento de los ingresos individuales. Por su parte, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, dijo que "la enorme diferencia de la pobreza en el mundo en el siglo XXI es que no es debida a la escasez sino a la mala distribución" de los recursos. Al igual que el resto de participantes, Correa defendió la necesidad urgente de potenciar la producción agrícola y abandonar las políticas neoliberales de importación que, dijo, los organismos financieros internacionales recomendaron a los países en desarrollo en los últimos años. "Afortunadamente se ha terminado la larga y triste noche neoliberal, que dejó irreflexivamente a nuestros países a merced de las tendencias de los mercados", manifestó. Correa advirtió también que la crisis alimentaria se agrava por "el cambio climático, del que somos víctimas y no causantes". En la misma línea se pronunció el presidente de Bolivia, Evo Morales, para quien "la industrialización ilimitada es la droga para el planeta Tierra y el capitalismo es sinónimo de muerte", al tiempo que propuso "declarar una gran emergencia latinoamericana". "No esperamos nada del imperio (EE.UU.), no dará una solución", dijo Morales, y anotó que "toca unirnos como gobiernos con los productores y movimientos sociales y plantearnos políticas sobre seguridad alimentaria". Su homólogo de Haití, René Preval, describió como "una catástrofe" la situación alimentaria en su país, que el mes pasado degeneró en violentos disturbios, y expresó su temor ante la proximidad de la temporada de huracanes, que todos los años castiga severamente a esa nación caribeña. También advirtió de la gravedad de la situación alimentaria el primer ministro de San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonsalves, quien apeló "a la solidaridad internacional" y pronosticó que pronto habrá otro problema parecido con el agua. Recordó que países como el suyo, que son una isla, tienen más mar que tierra y acusó a la industria internacional de la pesca de "depredación de los recursos marítimos". Por su parte, el vicepresidente de Cuba, Esteban Lazo, definió la actual situación mundial como "perversa e insostenible". "La crisis alimentaria está agravada por el alto precio del petróleo, lo que es consecuencia de la aventura bélica en Irak, por el cambio climático y por las políticas neoliberales de Estados Unidos y Europa", agregó. El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, utilizó su condición de anfitrión para hacer comentarios después de cada intervención de sus homólogos y señalar como principal responsable de la crisis alimentaria mundial a Estados Unidos, por lo que afirmó que "estamos sometidos a una dictadura". A la cita de Managua, que concluirá hoy mismo con la firma de una declaración conjunta, asistieron también el presidente de Honduras, Manuel Zelaya; el canciller venezolano, Nicolás Maduro; la canciller salvadoreña, Marisol Argueta, y la secretaria de Relaciones Exteriores de México, Patricia Espinosa, entre otros. EFE
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