Actualizado hace: 9 minutos
ROCK, DISCOTECA Y ÁGORA
Desconcierto en...

La cosa parecía ir de maravillas, el sábado 19, allá en el ágora de la Casa de la Cultura, en Quito. De pronto, chiss, zuáss, pum, plaff, cataplún, se armó la tracamandanga y tuitito el mundo echó a correr en salvaguarda de su vida. Lo que sucedió fue que un importante número de fans del grupo rockero de los 60, The Doors, se quedó fuera de la door, oséase de la puerta de entrada al concierto, sin poder admirar a la legendaria banda, y armaron el zaperoco, mi loco. Indentonces, la chota entró a gas lacrimógeno que era un contento de llanto a moco tendido.

Miércoles 30 Abril 2008 | 18:26

Y los capiros rockeros que se habían mandado el viaje desde las comarcas manabas, sufrieron los efectos de la altura y de las bombas, y casi se jode el espectáculo. Pero los californianos, liderados por el genial Ray Manzarek, no se hicieron bolas y tan pronto pudieron reemprendieron la tarea tocándose las bravas de su repertorio. Y cerraron, como se esperaba, con la emblemática Light My Fire (Enciende mi fuego). Al conato de desgracia (que sí se concretó en la discoteca al otro extremo de la misu Quito) se sumó una amplificación de a perros, con perdón de los canes. Cuando Ray hablaba se lo escuchaba como a Este en plena juma. Detalle escalofriante para la gente que no fue pero tenía familiares que sí, fue la confusión con la información que los medios difundieron en torno a la “tragedia en un concierto de rock”, que generó desconcierto y desesperación.
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