Actualizado hace: 2 horas 13 minutos
FORMACIÓN
Embarazos adolescentes
IMPORTANTE Asegúrese de mantener siempre un diálogo fraterno con su hija, si le toca vivir ser madre soltera

Ahora pensemos un poco en la adolescente, aquella a la que su vida cambió de golpe y con un giro total, pues hasta hace poco sus mayores preocupaciones eran –quizá- qué: le den permiso para ir a tal fiesta, qué ponerse, conseguir el dinero para la entrada a un concierto, estudiar para los exámenes, la amiga que se resintió, el enamorado que no llegó, etc.

Martes 13 Noviembre 2007 | 18:56

Pero ahora tiene que hacer frente a que se acabaron las salidas y comenzaron los malestares. Que la excesiva preocupación de antes de ponerse lo más apretado o lo más corto se transforma en que su cuerpo cambia y ya no podrá usar esa ropa que tanto le gustaba. Si usted piensa que su mundo cambió por completo, ¿puede imaginarse lo que siente su hija adolescente? La verdad es que la pobre chica, probablemente en ningún momento pensó embarazarse y menos lo que eso significaba para su vida, las consecuencias, las dimensiones de traer un hijo o hija al mundo. A menudo se aterran de tal manera que se inmovilizan, la mayoría mantiene el embarazo en secreto por miedo a la reacción de sus padres, otras lo asumen en medio del terror pero lo asumen. Para los adolescentes varones, también es difícil entender que se transformarán en padres, esto es un golpe fuerte, la negación… ¡no puede ser! La duda ¿será mío? Son quizá parte del proceso inevitable hasta que se reconozca y se asuma la verdad de la noticia que cambiará su vida. En todo caso ambos necesitan el apoyo incondicional de sus padres. En el caso de las chicas para darles fortaleza y ánimo para enfrentarse a la maternidad y para los chicos orientarlos a que actúen con responsabilidad y amor. Sin embargo, conviene contribuir a que la parejita decida cuál será la decisión que tomará. Quizás el matrimonio no sea la mejor opción y por lo tanto no conviene presionarlos. Cada uno por su lado, deberá pensar que es que le gustaría hacer y luego hablarlo con el otro. Decidiendo en función de lo mejor para el bebé pero sin desconocer las expectativas personales de cada uno. Si decidieran juntarse pues habrá que apoyarlos a iniciar el hogar y si deciden no hacerlo también habrá que ayudarlos a seguir cada uno su camino sin abandonar en ningún sentido al hijo o hija que traerán al mundo. En la medida de lo posible, lo mejor es que la adolescente embarazada continúe sus estudios, ahora compartiéndolo con su rol de madre, que es muy gratificante pero no siempre es divertido; que es motivador pero cansado. Que se necesita paciencia, madurez y amor… mucho amor.
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