Actualizado hace: 47 minutos
Douglas Vaca Vera
Alfaro recibe insultos

Comenzaron los voceros del “centralismo enfermizo” a insultar a Don Eloy. Están enojados porque a la vuelta de casi un siglo, el Ecuador ha empezado a reconocer la inmensa estatura histórica y moral de Eloy Alfaro. Y porque el actual Presidente, Rafael Correa, ha convertido a Montecristi, la tierra del “Viejo Luchador”, en la sede de la Asamblea Nacional Constituyente, que redactará la nueva Constitución para el siglo XXI, que dispondrá los cambios estructurales que dejó inconclusos el “Cóndor de América”. Y porque además, es muy posible que dicha Asamblea, consagre la discentralización del poder político, y con el apoyo mayoritario del “Movimiento PAIS”, se disponga en la nueva Carta Magna, que Montecristi, será la sede permanente del Congreso Nacional.

Lunes 12 Noviembre 2007 | 20:13

Por eso están alarmados y descompuestos, los herederos de aquellos centralistas, que terminaron asesinando a Eloy Alfaro, y cometieron el crimen más horrendo de la historia americana; comparable solamente, con el crimen cometido por el pueblo judío, en Jerusalen, contra el “mártir del Gólgota”, Jesús de Nazareth. Por eso, renace Don Eloy... y resurge glorioso en los fastos de la historia. Por eso, hoy se le hace justicia, reconociéndolo como “el ecuatoriano más grande de todos los tiempos” y su tierra se convierte, en la capital de la democracia ecuatoriana, de donde saldrá una Constitución que pondrá justicia, equidad, y más libertad, en este país. Por eso nos da pena, lo que escriben supuestos articulistas quiteños como Carlos Freile, en el Diario colega: La Hora Manabita, página editorial, edición del sábado 3 de noviembre del 2007, bajo el título: “Alfaro: el mito inútil”. Nos da pena, porque sabemos y conocemos que no todos los quiteños piensan como el Sr. Freile. Que la mayoría de quiteños admiran a Don Eloy, aunque no falta por allí, algún “forajido” a los que pediremos cuentas, en la Asamblea de Montecristi. Por eso, no me tomo la molestia de responderle a Freile. Acudiré para que lo haga, un ilustre ecuatoriano como fue José Peralta, que en su libro: “Eloy Alfaro y sus victimarios “relata lo que fue, Carlos Freile Zaldumbide, sin duda familiar de Carlos Freile, el insultador actual, y que como maldición, lleva el mismo nombre y apellido. Dice Peralta: “Freile Zaldumbide ascendió a elevadas posiciones políticas y legislativas bajo la protección del general Alfaro. En su calidad de Presidente del Senado y como tal vicepresidente de la República, traicionó al Viejo Luchador el 11 de agosto de 1911, provocando con su desleal actitud su derrocamiento”. “Fue encargado del poder en los aciagos días de enero de 1912. Con su complicidad fueron trasladados a Quito, Alfaro y sus acompañantes, donde ocurrió la masacre”. Qué ironías de la historia, digo yo. Los descendientes de los asesinos de Alfaro, son hoy sus insultadores. ¿Debe o no, la Constitiuyente de Montecristi reabrir el juicio a los asesinos?. ¡Eso, ya lo veremos!. " Los descendientes de los asesinos de Alfaro, son hoy sus insultadores"
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