Actualizado hace: 2 horas 25 minutos
Walter Andrade Castro
Portoviejo: acción y decisión

Quien tuvo la idea de este lema, que es bueno, quiso decir mucho, literal y figuradamente. Es que no sólo al significado preciso  de las palabras es al que debemos atenernos para interpretar el espíritu que anima al municipio de la ciudad,  sino también a lo que  debiera estar sobreentendido en todo el texto.  Está muy bien, por ejemplo, que la gente del municipio se reúna con los que hacen  turismo en Portoviejo para estudiar la manera de aprovechar el flujo de visitantes a la zona con ocasión de la asamblea.  Pero eso sólo debe ser el comienzo: hay que aplicar el lema, tomar decisiones al respecto y exigir lo que hay que exigir. Y no únicamente porque conviene a la economía local sino porque una ciudad en movimiento es un motor que sirve para generar autoestima, que es algo que Portoviejo necesita a gritos.  Y autoestima es un  valor intangible muy necesario para progresar, de acuerdo a  los expertos en desarrollo.  

Lunes 12 Noviembre 2007 | 20:11

Pero el lema, en sentido figurado, quizás quiere decir varias cosas. Debe interpretarse, me imagino, como que amar a Portoviejo no puede ser una expresión que sale nomás de los labios sin un ápice de sentimiento, ni una herramienta retórica útil para articular un discurso cuando la ocasión llegue, ni saquear y exprimir sus instituciones, ni aprovecharse de sus errores para esquilmarla como si sus arcas rebosaran de dinero que no tiene en que gastarse. Eso es odiar a Portoviejo. Amarla es quererla sin dobleces, a tiempo completo; es brindarle cariño a raudales, es cuidar su dinero y su patrimonio, es apoyar las iniciativas que la lleven al progreso, es dejar una huella indeleble que aliente su crecimiento como comunidad, de manera que toda acción que se ejecute sirva para este propósito. De esto es lo que se trata, de remar todos en el mismo sentido y al mismo tiempo porque la competencia con otras ciudades es dura. Hace cuatro días leía que Loja goza de un turismo académico que le deja, sólo por este concepto, alrededor de ocho millones de dólares; que Baños tiene casi el monopolio del turismo mochilero, es decir, de los turistas que vienen con un presupuesto bajo pero que, al final, son tantos que dejan ingresos significativos a la ciudad; que Riobamba tiene el turismo extranjero que se pasea en los techos de los vagones del tren y que además le gusta el paisaje andino. Y que decir de Quito, Galápagos, Otavalo y ahora Guayaquil. Bueno, y Portoviejo ¿qué tiene? De manera que cualquier idea que conduzca a mejorar la capacidad de la ciudad para incrementar los ingresos de la comunidad hay que apoyarla irrestrictamente. Que siga adelante el Municipio en esta tarea, que trace su plan y que lo cumpla "Remar todos en el mismo sentido y al mismo tiempo porque la competencia con otras ciudades es dura"
Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
  • ¿Qué te pareció la noticia?
  • Buena
  • Regular
  • Mala