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Eduardo Aráuz Fernández
El verdadero éxito

No es más que finalizar o terminar a satisfacción una actividad emprendida. Es el resultado feliz de una actuación. Es haber alcanzado el triunfo o victoria con méritos propios en algo particular, en un negocio, porqué no es un evento electoral, o en un certámen deportivo.

Martes 06 Noviembre 2007 | 21:34

Nada es satisfactorio, como culminar con éxito una gestión. Nada nos llena de tanto orgullo como disfrutar del éxito cuando éste lo hemos logrado a base de nuestro “propio esfuerzo e inteligencia”, sin haber tenido que causar daño o mal a nadie. Logrando así el éxito, resulta sublime disfrutar el triunfo con orgullo; pero cuando éste se logra amañado y les dan ganando y masticado casi todo, como que no puede ser igual el disfrute dado su condición de éxito ajeno. El verdadero éxito no llega de inmediato. No podemos llegar a ser exitosos de la noche a la mañana. Es un proceso, es como subir una escalera, peldaño a peldaño, etapa tras etapa. Primero hay que capacitarse, y planificar adecuadamente como vamos a enfrentar la situación. Para lograr cualquier tipo de éxito hay que desarrollar una persistencia permanente a toda pueba, a cada instante. La persistencia será el martillo que nos servirá para clavar en forma definitiva el clavo del éxito. El pasado evento electoral significó para quienes hicimos realidad la constitución de un movimiento ciento por ciento manabita, un propio y verdadero éxito. Es verdad que como era lógico no se lograron todas las metas, pero lo vital ya no es una quimera, el MRC existe, está presente; Manabí ya tiene quien la defienda con dignidad e hidalguía. Hay que prepararse más, ampliar estrategias, oír sugerencias, etc., pero no se puede jamás permitir a nadie que nos insinúe siquiera, que nuestros sueños no se van a cumplir, que no vamos a llegar al éxito total deseado. Hay una frase que la debemos tener presente siempre “La próxima oportunidad”. De nosotros dependerá mañana imponernos el firme propósito de no desperdiciar “la próxima oportunidad”. Nuestros sueños e ilusiones, nuestros deseos de llegar al éxito total, no morirán jamás. Una vida sin metas sin aspiraciones de que mañana se puede vencer es propiedad de los mediocres. La oportunidad llegará y ahí apuntaremos al cielo para llegar lo más lejos posible. El trabajo a tiempo y planificado, basado al conocimiento de la realidad de cada estamento de la poblacion, nos hará construir caminos al andar, única forma de vencer y llegar al éxito, derrotando inclusive a las tendencias elitistas del poder. Congratulaciones por nuestro éxito, propio y manabita ciento por ciento.
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