Actualizado hace: 17 minutos
Melvyn O. Herrera C. | melvynherrerac@hotmail.com
Zoometamorfosis en absurdistán
Melvyn O. Herrera C. | melvynherrerac@hotmail.com

Sucede en ese Reino del absurdo, muy parecido a nuestro Ecuador, que los absurdistaníes se han propuesto de “uan” mutar a gatos; si, así como lo leen; porque para sobrevivir deben arañarse “como gatos panza arriba”; lo que es extendible para los que desempeñan cargos públicos en ese Reino; empeñados –no todos- en asegurar sus “tetas” con los repetidos cambios de gobiernos que se sucitan.

Lunes 05 Noviembre 2007 | 22:32

¡Bueno, de algo tienen que vivir!, ya que sus ejecutorias personales no dan para más; como por decir, emprender en sus propias ideas, corriendo sus propios riesgos, o destacándose en la competitiva actividad privada; ¡nada jabón!, ellos van a la segura: al sueldazo del Reino, y “a lo que caiga” del cargo. Aparte de que los empleos y empresas, no precisamente abundan en Absurdistán. “Algunitos” se valen para ello de todo: palanqueos, adulos, muñequeos, servilismos, y hasta de parentescos con los perros de la patrona… sin importarles que ya todos los absurdistaníes los ubiquen además, también como “patos”; por la sencilla asociación de ideas con la incontinencia intestinal de esa ave, que “por donde va, va haciendo la cagada”, como muy criollamente lo expresan los absurdistaníes. Aparte y lo simpático, consiste en que esos “algunitos” absurdistaníes, son “gatos”, pero no sólo por arañarse para sobrevivir -como ya señalamos- sinó también porque “son unos artistas” en la habilidad gatuna de caer siempre “parados” en cada cambio gubernamental; y/o, por la sanitaria costumbre de esos felinos de “hacer la cagada y taparla” (otra vez disculpando la criollada); es decir, son “ases”, en no dejar huellas de sus fechorías. De toda esa metamorfosis han surgido los “patogatos”; especie que con los “atributos” de los párrafos precedentes, están en toda reunión, cazando o ejerciendo, otra gerencia, directorio, o dirección, de ámbitos gubernamentales; ora apuntando a integraciones regionales, ora a asesorías de lo que dicen saber -cuando es en lo que fracasaron- y osadamente, apuntan hasta a cargos diplomáticos. Los absurdistaníes, creen que con solo con cambiar su constitución van a mejorar su sociedad; ¡pobres!; cuando siguen saturados de “patogatos” a diestro y siniestro. Ahora, hasta se jactan de que en Absurdistán han derrotado a la “partidocracia”, cuando tienen vivita a la “palancocracia”, que es la que ha nutrido y fomentado la primera; ¡Ah!, de ingenuos, cojudos… o hipócritas. Pero, los absurdistaníes son felices así, con sus palanqueos y compadrazgos, en sacrificio de la capacidad, la honestidad y los legítimos méritos; porque, para los emprendedores, capaces, esforzados, experimentados, triunfadores y estudiosos de Absusrdistán, ¡ah!, para ellos existen muy anchos los cielos y la mar, para que se embarque en un avión o un barco y emigren –como sea- a esos aburridos Reinos, donde se imponen: la competitividad, la cordura, la lógica, y principalmente, los resultados.
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