Actualizado hace: 16 minutos
Antonio José de Sucre proclamó la independencia por segunda y definitiva ocasión
187 Años del camino a la libertad
DESARROLLO Cuenca ha sufrido un desarrollo impresionante en estos últimos años

Cuando los patriotas cuencanos recibieron la noticia de que Guayaquil fue liberado el 9 de octubre concibieron un plan para reunir un Cabildo abierto y jurar en él, la independencia de Cuenca.

Sábado 03 Noviembre 2007 | 16:31

Las primeras iniciativas tomadas por Tomás Ordóñez, quien fuera teniente de infantería, fallaron cuando un grupo de patriotas fue reprimido en la Plaza Central. No llegándose a concretar esta primera tentativa, los patriotas decidieron conversar directamente con la principal autoridad de la cuidad, el gobernador de la provincia de Cuenca, Antonio Díaz Cruzado, manifestándole que como Guayaquil había obtenido ya la independencia, la de Cuenca sería un hecho en los días próximos, a lo cual el gobernador accedió apoyando a los patriotas. Sin embargo, momentos antes de entregar el cuartel o Plaza, su pacto fue descubierto y no se lo pudo concretar. El Gobernador Díaz fue llevado preso a Quito. Con la ausencia del Gobernador, debió asumir sus funciones el alcalde constitucional José María Vázquez de Noboa, quien vino a facilitar de sobremanera la causa, ya que él era a su vez Jefe de los Patriotas. Idearon un plan Juntos idearon un plan para abastecerse de armas, el mismo que fue ejecutado el 3 de noviembre de 1820 y consistió en desarmar a la escolta militar. Con las pocas armas en su poder y comandados por Tomás Ordóñez, los patriotas se atrincheraron en la Plaza de San Sebastián junto con gran cantidad de pueblo que los apoyaba y de esta manera proclamaron la libertad e independencia de la provincia de Cuenca. Los españoles por su lado, se replegaron con todas sus municiones en la Plaza Central y en sus alrededores para tratar de vencer a los “rebeldes”. Movilizan cuartel Los patriotas sin embargo, consideraron oportuno movilizar su cuartel hacia otro lugar mas estratégico de la ciudad donde tuvieran mayor visibilidad y se les facilitara la recepción de refuerzos. Es así que se instalaron en el barrio El Vecino, lugar donde se les unieron más personas que venían de lugares cercanos a la ciudad. En El Vecino se juntó con los patriotas el cura de Chuquipata, Javier Loyola, quien llegó con un gran séquito de gente. Al día siguiente, 4 de noviembre, las autoridades y realistas españoles viéndose aislados y sin apoyo público deciden entregar las armas a los patriotas y el gobierno a la revolución. Los triunfantes patriotas emprendieron camino desde El Vecino hacia la Plaza Central en medio de vítores, gritos y aclamaciones de libertad. Ingresaron por la calle, hoy llamada Juan Jaramillo, y que antes y, debido a este acontecimiento, se la denominó calle De La Victoria. VUELVEN LOS ESPAÑOLES Estando la ciudad en poder de los patriotas se funda la República de Cuenca, que dura hasta el 20 de diciembre de 1820, fecha en la que diera la gran batalla entre patriotas y fuerzas españolas a las órdenes de Aymerich y comandadas por Francisco González en la localidad de Verdeloma, cerca de Biblián. El ejército de los patriotas sufrió bajas irreparables debido a la desigualdad. 220 personas perdieron la vida luchando por la libertad. A raíz de la derrota, Cuenca vuelve a caer en el poder de los españoles. El año 1821 es conocido como el “año terrible” por la serie de abusos y represiones que ejercieron los realistas sobre los patriotas. Los primeros días de febrero de 1822, llega a Cuenca la noticia de que el ejército de Antonio José de Sucre se dirigía hacia la ciudad para rescatarla. El 20 de febrero de 1822, Sucre se halla cercano a la entrada de Cuenca, y los españoles temerosos abandonan la ciudad después de saquearla. Es así que el 21 de febrero, el general Sucre entra victorioso a Cuenca dando por segunda y definitiva ocasión la Emancipación a Cuenca.
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