Actualizado hace: 9 horas 4 minutos
Enric Massó | BARCELONA, Catalunya
Vergüenza catalunya

Quisiera puntualizar la situación del incidente ocurrido en Barcelona (Catalunya, España) el pasado 7 de octubre en el que una conciudadana ecuatoriana fue agredida a bordo de un tren por un individuo presuntamente en estado de embriaguez. Dicho incidente ha sido magnificado por la prensa y los medios en general y creo que es necesario exponer los hechos que están sucediendo estos días desde el punto de un simple ciudadano de Catalunya.

Domingo 28 Octubre 2007 | 23:34

A fecha de hoy (26 de octubre)…. Como ciudadano de Catalunya me avergüenzo de tener compatriotas como el mencionado individuo y le pido disculpas a todo el pueblo ecuatoriano por la actitud del todo inaceptable de este energúmeno. En este momento no puedo saber cuál será el resultado final de la tramitación judicial contra este individuo pero tengo plena confianza en nuestras instituciones para poder asegurar que será castigado. Asimismo, me gustaría dejar muy claro que en Catalunya no existe ningún problema generalizado de racismo. Mi país ha sido tierra de acogida desde hace dos milenios y por ella han pasado fenicios, griegos, romanos, visigodos, españoles, franceses, etc. Del contacto con todas estas culturas se ha cristalizado una sociedad muy tolerante y acogedora. De los 7 millones de ciudadanos de Catalunya, 3 son de origen español (de otras tierras del Estado Español) y 1 de otros países, la proporción como ven es significativa y puedo afirmarles que el número de incidentes de tipo racistas es muy bajo, inferior a la media de muchos otros países. No significa esto por supuesto que el racismo sea tolerable, por bajo que sea el grado de incidentes, pero sirve para ilustrar que nuestra sociedad es, en general, muy abierta a integrar culturas extranjeras. Cabe mencionar que prácticamente todos estos incidentes son protagonizados por elementos de nuestra sociedad con un nivel intelectual muy limitado, y que no comprenden que la mayoría de los inmigrantes que vienen a nuestra tierra son gente honrada y trabajadora que no viene ‘a quitarnos el trabajo’ sino que con su esfuerzo no solamente contribuye al sustento de sus familiares en los países de origen sino también al avance de la sociedad de acogida hacia un nivel de servicios y de bienestar que redunda en el beneficio de todos: locales y foráneos. Los catalanes somos un pueblo tolerante, respetuoso, trabajador, discreto y acostumbrado a convivir con personas de diversos orígenes. A lo largo de los siglos hemos incorporado en nuestra cultura costumbres y valores de otros pueblos -lo único que sí exigimos a toda persona que desea vivir en nuestra tierra es que se esfuerce por integrarse en nuestra sociedad a través del respeto a nuestra lengua y a nuestras tradiciones- pero quisiera invitarles a contactar con ecuatorianos asentados en mi tierra para contrastar mis afirmaciones y confirmar que, efectivamente, el pueblo catalán recibe con brazos abiertos a los inmigrantes, sea cual sea su origen, color o religión. Como ejemplo de esta actitud: un antiguo presidente de la Generalitat (máximo organo de gobierno de Catalunya) el Muy Honorable Sr. Jordi Pujol  acuñó la famosa frase: “Catalán es todo aquel que vive y trabaja en Catalunya… y quiere serlo”. Espero que el pueblo de Ecuador no malinterprete la actitud de un individuo y comprenda que Catalunya no es así. Un saludo afectuoso Enric Massó | BARCELONA, Catalunya
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