Actualizado hace: 3 horas 46 minutos
Jaime Ugalde Moreira
La transparencia sueca

Kalmar, Suecia.- Un parlamento con apoyo popular. Suena muy distante a la realidad ecuatoriana; y así es.

Miércoles 24 Octubre 2007 | 22:05

Ocurre en el norte de Europa, en la parte oriental de la península Escandinava, en una zona bañada por el mar Báltico, con paisajes espectaculares y ciudades que vinculan la naturaleza, el respeto al cuerpo, la salud, la historia y los servicios para todos, incluyendo a los discapacitados. Escribo desde Suecia. Una gran nación. Este país tiene aproximadamente 9 millones 127 mil habitantes, ellos, en la mayoría de los casos disfrutan de una democracia fuerte y sólida, que descansa en las manos de todo un sistema fortalecido por el poder del parlamento, las autonomías, la transparencia informativa y el trabajo de la prensa. La Constitución Sueca le otorga al Riksdag, que es el Congreso, el poder legislativo y la capacidad de elegir el gobierno. Son 349 diputados en una sola cámara los que tienen esa responsabilidad. En otras palabras, en este sistema parlamentario, el Riksdag, es considerado el máximo representante del pueblo. El sueco se ve en el Parlamento. Una asignación económica del Congreso, no es hecha por los políticos, es realizada por el pueblo. Una decisión de los diputados, es una orden del pueblo. El Congreso nombra a un Primer Ministro, que dirige los asuntos del país pero le responde al legislativo por sus acciones. El Primer Ministro designa a los demás ministros que conforman su gabinete y con ellos forma el gobierno que es el estamento que toma las decisiones del ejecutivo. Existe paralelamente el Rey, que es el Jefe de Estado, pero carece de poder formal y cumple un papel de representación internacional y ceremonial. El sector público tiene tres niveles, el nacional, el provincial y el municipal. Se otorga mucha importancia a la autonomía municipal. Son ellos, los municipios, los que cobran los impuestos y prestan servicios directos a la población. La mayor parte de las rentas, hasta en un 80 por ciento, se quedan en la ciudad y la menor parte pasa al Estado central. Los niveles de corrupción son muy bajos, por varias razones. Se destacan la cultura así como la formación religiosa y de valores. Un periodista dijo que hay que cumplirle a Lutero y a la moral sueca. Agregó que los medios de comunicación no perdonan cuando no es así. Un diputado o un ministro puede verse obligado a renunciar a su cargo y responder legalmente por usar recursos oficiales para comprar un pañal para su hijo, aunque se trate de una emergencia. Los medios de comunicación tienen acceso libre a los movimientos de cuentas, cartas, correos electrónicos, documentos institucionales, todo, absolutamente todo. Un periodista puede, y así ocurre, llegar un día a una oficina y decirle a un funcionario que le muestre su correspondencia. Es obligatorio. La transparencia es un valor en esta sociedad. Por eso se garantiza el acceso a la información sin restricciones. Hay más, pero eso trataremos en la próxima oportunidad. "La transparencia es un valor en esta sociedad "
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