Actualizado hace: 9 minutos
Ignacio Avellán Vera
Correa 2021

“De qué viven los viejos? De recuerdos! De qué viven los niños? De sueños, de ilusiones!” Expresa la pluma mayor de la literatura sudamericana, (por encima de los premiados y difundidos, que también son buenos), en su obra proscrita, quemada, borrada: José María Vargas Vila, el “pastor de tempestades, señor de rayos y leones.”

Miércoles 12 Febrero 2020 | 04:00

La historia republicana en manos de clases dominantes, está plagada de corrupción y delitos, desde lo electoral y lo formativo educacional, y antes de esto, desde el modelo ideológico orientado por el capital acumulador, voraz y no tiene patente de un Presidente o un gobierno, por lo mismo: responde a un modelo de control del poder, ideológico, formativo, educacional y electoral. 
Ni antes, ni después de Correa, este País estuvo libre de esos males, porque son parte consustancial del mismo modelo; los comerciantes se hicieron políticos por y para acumular capital. Habemos políticos que no aspiramos gobernar, porque el modelo es contrario a un estado garantista de los derechos humanos, como mínimo y solo protege los negocios de los grandes grupos que juegan con fichas electorales, para que en el gobierno, mantengan la desigualdad, la inequidad, la exclusión, caldos de cultivo que propician sus riquezas malhabidas. 
En el gobierno, no hay autocrítica ni autodepuración, siguen los mismos protegiendo los negocios de siempre, la misma escuela y procedimientos, con cambio de caudillo y la pelea por un nombre, sin diferenciar contenidos, ni posición política real. 
Si los cuestionados correístas se hubieran quedado en el gobierno, no estarían perseguidos ni con grilletes. Cargos para familias de asambleístas, candidaturas locales escogidas por capacidad económica y escasamente por el aporte electoral en votos, sin antecedentes de gestión o de ciudadanía; no hay de qué alarmarse, si se escogen por plata, es obvio que su acción “política” sea por plata. Intentona de juicio político al CNE parcial, endilgando a Rafael las decisiones tomadas por el pleno en las últimas elecciones; el CNE Manabí, controlado para favorecer al candidato atunero, con torpezas cobijadas por el vicepresidente del CNE nacional, hasta dando paso a inscripción de candidaturas sin formalidades como las primarias. 
Estas y otras causas posibilitan el retorno desde Bélgica, seguimos petrificados de cara al pasado, como la esposa de Lot en el pasaje bíblico, convertida en sal, sin un nuevo rostro, un nuevo equipo con nueva propuesta, “ad portas” de una elección, que nos anime a creer que otra sociedad es posible...Volverá!
Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
  • ¿Qué te pareció la noticia?
  • Buena
  • Regular
  • Mala