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Libertad Regalado E.
Buenas prácticas

¿Cómo puedo contribuir para atenuar el calentamiento global?, pregunta que deberíamos hacernos los que habitamos el planeta. Hay acciones que no cuestan nada, solo un poco de voluntad, disciplina y responsabilidad.

Domingo 09 Febrero 2020 | 04:00

En nuestros hogares aprender a reciclar, no todo es desechable, lo que significa que puede ser reusable por medio de una reparación o de un nuevo uso, ejemplo libros, cuadernos, enseñar a nuestros hijos a no destruir los libros, estos pueden ser donados en centros educativos para el uso de otros escolares; con las hojas de los cuadernos no usadas, elaborar libretas para apuntes; las mochilas pueden ser reparadas y tener un tiempo más de vida útil, esto ayuda a la economía de los hogares. 
A nuestros hijos enseñarles el valor del dinero, lo importante de cuidar las cosas para que duren más, ellos no son culpables de esa denominación de “generaciones del desecho”, los culpables somos nosotros que nos dejamos llevar por el consumismo y entramos en un mundo donde todo se nos impone mediante las propagandas comerciales y caemos en la manipulación de nuestros hijos, de que eso ya pasó de moda, que hay nuevos productos, mis amigos ya lo tienen, me avergüenza usar lo mismo, etc.
Unirse en los barrios para compartir objetos que pueden ser usados por otros niños o adultos, como juguetes, coches, portabebés, protectores, sillas ortopédicas, ropa en buen estado, muebles, adornos.
Evitar materiales de plástico o de cartón, proponernos el uso de fundas de tela o canastos para las compras; deberíamos comprometernos a usar vajilla no desechable en nuestras fiestas, generar esas mesas tipo bufet, con bocaditos para que la gente se acerque a picar, volver al uso de las hojas de plátano o del bijao para servir los alimentos; también está el uso del mate ancho, esto ayudaría a evitar la cantidad de basura no biodegradable que acumulamos por toneladas en las ciudades. 
Imponer multas a personas que lanzan paquetes de basura a la entrada de los pueblos, a las orillas de los caminos, ríos y a quienes llegan a nuestras playas y dejan un reguero de basura en los lugares donde instalan sus carpas; obligar a los operadores turísticos a controlar el lanzar cartones, botellas, fundas de plástico desde las embarcaciones en el mar; el aguaje devuelve a la playa todos estos desechos y cuántos de estos irán a parar como alimento de los peces, ocasionando incluso la muerte de muchos de ellos.
Dejemos atrás nuestra pasividad, iniciemos cruzadas en nuestros hogares y barrios para mitigar en algo el calentamiento global.
 
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