Actualizado hace: 14 minutos
Irina bowen
Los Perseguidos

Poco a poco vemos que después de tirada la piedra, se esconde la mano; y cuando se les llama la atención diciéndoles que fueron responsables de las desgracias causadas, se declaran perseguidos.

Jueves 23 Enero 2020 | 04:00

 Poco a poco vemos que después de tirada la piedra, se esconde la mano; y cuando se les llama la atención diciéndoles que fueron responsables de las desgracias causadas, se declaran perseguidos.

Definitivamente, hay palabras que no se borran de la mente porque  las hemos escuchado durante una década. “Los caretuco”, “la doble moral”, “la prensa corrupta”, “la cantinflada”, “los manos limpias corazones ardientes”, etc, etc. se siguen aplicando, pero al revés; ahora son ellos los señalados, los sinvergüenzas, y es que en un mundo lleno de mentiras para mantener el poder político no hay organización ni líder que se mantenga a través de los tiempos, más aún cuando a sabiendas de lo que han hecho siguen hundiéndose más, porque no hay nada que reemplace a la verdad, a la realidad que vivimos y que ha sido causada por aquellos que se declaraban “de manos limpias”.
Cuánta sinvergüenzada desde todo punto de vista. Hoy seguimos viendo caer líderes, siguen pidiendo asilos políticos, siguen yéndose entre gallos y medianoche; siguen burlando a la justicia. Y el pueblo que aguante que se lleven los recursos del país, tolere todas las crisis producto del atraco, la componenda y el dejar que el tiempo pase sin pena ni gloria, porque el verdadero problema del país no se resuelve entre negociaciones por debajo de la mesa, sino enfrentándolo y proponiendo soluciones.
Cuánta decepción y vergüenza causa el ver cómo asambleístas con calidad de presidentes de Asamblea hoy huyen por no hacer las cosas con ética, moral y conocimiento; por no hacer las cosas correctas. Por ello la frase con la que empecé este artículo: “todo lo que no es totalmente correcto, está mal”. Si no nos preparamos para hacer las cosas bien; si no hacemos conciencia de nuestro proceder, si terminamos afectando a una mayoría con nuestro trabajo y nuestras decisiones, no merecemos estar en puestos de poder basados en un discurso político.
El tiempo sigue transcurriendo, envejecemos, nos llenamos de experiencia y entre tanta reflexión, nos sentimos impotentes ante el doble discurso, ante la mentira, y ante ídolos de goma que solo permanecen fuertes mientras no se les descubren sus mentiras, pero que una vez atrapados en su disfraz demuestran su cobardía.
Cuánto han lastimado al país, y yo pregunto si valió la pena todo lo que hicieron para que hoy el castillo que construyeron se caiga a pedazos. Hoy no solo son acusados, sino que son perseguidos por algo más allá de la justicia, algo que se llama conciencia. Claro, si es que la tienen...
 
Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
  • ¿Qué te pareció la noticia?
  • Buena
  • Regular
  • Mala