Actualizado hace: 6 horas 7 minutos
Leonardo Moreira Delgado
Buscando a Natividad

Aprovechando este mes, los invito ir en búsqueda de la verdadera Natividad, aunque como es nuestra costumbre e idiosincrasia, luego nos olvidemos de ella hasta después de un nuevo año, cuando la Iglesia católica nos lo recuerde, pero especialmente lo notemos con la materialización de la sociedad y el reemplazo de lo espiritual por lo meramente comercial, reflejado en la circulación colosal del vil metal y en la oferta y demanda de objetos suntuosos.

Jueves 12 Diciembre 2019 | 04:00

 Aprovechando este mes, los invito ir en búsqueda de la verdadera Natividad, aunque como es nuestra costumbre e idiosincrasia, luego nos olvidemos de ella hasta después de un nuevo año, cuando la Iglesia católica nos lo recuerde, pero especialmente lo notemos con la materialización de la sociedad y el reemplazo de lo espiritual por lo meramente comercial, reflejado en la circulación colosal del vil metal y en la oferta y demanda de objetos suntuosos. 

Existen varias teorías sobre el origen de la Navidad y, por consiguiente, Natividad.
Nos vamos a remitir al mayor libro de la vida cristiana, que es la Biblia, que no revela la fecha en que nació Jesús ni dice que debamos celebrar este acontecimiento. “Esta celebración no es un mandato divino, ni tiene su origen en el Nuevo Testamento”, señala la “Cyclopedia of Biblical, Theological, and Ecclesiastical Literature”, de John McClintock y James Strong.
De acuerdo con “The Encyclopedia of Religion”, las familias europeas decoraban sus hogares “con luces y hojas perennes de todo tipo” para celebrar el solsticio de invierno y para protegerse de los malos espíritus. Y “los arbustos verdes y las luces vienen de las calendas de enero, en asociación con el sol”.
Por su parte, “La Encyclopaedia Britannica” señala que “El culto a los árboles era común entre los europeos paganos y sobrevivió a la conversión de estos al cristianismo”. Una de las prácticas derivadas de este culto es “colocar un árbol de Navidad a la entrada o en el interior de la casa durante la fiesta invernal”.
Con estos antecedentes, queda claro que dicha celebración hunde sus raíces en ritos paganos. El paganismo es un concepto religioso genérico, empleado por los cristianos desde el siglo VI, en el Imperio romano, para designar al conjunto de creencias que no pertenecían ni al cristianismo ni al judaísmo. ?
El nombre etimológico Natividad, al igual que otros apelativos, se deriva de las voces latinas “dies-natalis”, cuyo significado es “día de nacimiento”, y el cual está relacionado a la fiesta de Navidad, en que se celebra el nacimiento de Jesús de Belén.
Siendo así, es el momento de ir en búsqueda de la verdadera Natividad, cuyos fundamentos espirituales están en la práctica de la hermandad, fraternidad y solidaridad y de seguro los encontraremos, abrazando el verdadero sentido del amor en Navidad.
 
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