Actualizado hace: 3 horas 2 minutos
Portoviejo
Betsy: 10 horas de rapto y terror

Una adolescente vivió diez horas de miedo al estar secuestrada y bajo amenazas de muerte por un hombre cercano a su familia.

Domingo 21 Julio 2019 | 11:00

La noche del viernes y madrugada del sábado se vivieron con nerviosismo e intensidad en el sitio Agua Blanca de la parroquia Alhajuela.

Un hombre, identificado como Jairo C., tomó como rehén a una adolescente de 17 años de edad y amenazaba con matarla si no llegaban otras personas.
El hombre tomó a Betsy, la apuntó con un cuchillo y se atrincheró con ella en su casa.
Decía que la mataría si alguien más se acercaba.
Favorecido por la oscuridad del lugar, Jairo apagó las luces de la vivienda para que no vieran en qué parte estaba ubicado.
Avisados por los vecinos, un francotirador, agentes de la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestros (Dinased) y de otras unidades élite de la Policía se ubicaron con sus trajes oscuros en los alrededores de la vivienda de Jairo C.
Actuaban con sigilo, ocultándose en las plantaciones, para cubrir todos los puntos de vigilancia y cortar camino al sospechoso en caso de que quisiera escapar.
No permitían que se acercara nadie. Los vecinos y familiares miraban desde lejos.
El hombre pedía que llevaran a una hermana de crianza y a la hija de ella, quienes viven en Guayaquil.
Así pasaron las horas, entre diálogos e intentos de negociación, mientras los uniformados sitiaban la casa, a la espera del momento para actuar.
RESCATE. A las 05h30 de ayer, aproximadamente, un fuerte olor empezó a llenar el ambiente.
Los agentes habían optado por bombardear la casa con gas lacrimógeno para cegar y asfixiar al sospechoso. 
Eso les dio tiempo para forzar la puerta y entrar al rescate de la rehén.
REINCIDENTE. Esta ocasión no era la primera que Jairo C. agredía a una persona y amenazaba con matarla.
Sus allegados dijeron que él sufre de epilepsia y  hace exactamente un año estuvo preso también por agredir a la hija de otra persona. En esa ocasión pasó dos meses en la cárcel.
Los allegados manifestaron que Jairo C. se crió en Alhajuela con los padres de Betsy, es por ello que lo consideran como un hermano y la menor le dice tío.
Esto le permitió acercarse a ella y actuar con más facilidad.
Lea la nota completa en nuestra edición impresa de hoy 21-07-2019.
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