Actualizado hace: 9 minutos
Carreteras de sangre
Las motocicletas se llevaron 88 vidas

El luto llegó en moto o en carro a los familiares de 186 personas que murieron en las vías de Manabí, este año.

Miércoles 10 Octubre 2018 | 11:59

 Las carreteras de sangre siguen dejando huellas imborrables.

De enero a septiembre de este año en Manabí van 186 víctimas mortales, más que en todo el 2017, cuando se contabilizaron 150 fallecimientos por accidentes de tránsito.
Casi la mitad, el 47 por ciento de esos muertos, fueron personas que se movilizaban en motos. 88 en total. El Carmen es el cantón con más occisos.
Diego Sánchez, jefe de la Policía de Tránsito en El Carmen, informó que hasta finales de septiembre las estadísticas registran 22 fallecidos por accidentes de tránsito (21 en moto). En el 2017 hubo 19 casos.
En un 90 por ciento de estos accidentes mortales existe una moto involucrada, reveló. No es falta de controles, advierte. Se requiere mayor concienciación de los conductores, recalca.
Dolor. La muerte deja una huella imborrable en cada madre, padre, hijo, viuda y familia en general. Silvia Carranza vive ese desconsuelo en carne propia.
El 30 de marzo pasado perdió a su esposo, Cristhian Moscoso, y dos días después a su hija Danna, de apenas cuatro años de edad.
Los amores de su vida se fueron. Padre e hija iban en una motocicleta por la vía El Carmen-Pedernales cuando otra moto que circulaba en sentido contrario los impactó.
Para Silvia han sido seis meses de una lucha incansable por tratar de recuperarse de un dolor que no tiene cura.
El tratamiento psicológico que realiza junto a otra hija es su fuerza. Que ya no están a su lado sus amores le duele en cada respiro, en cada recuerdo.
Mary Cedeño también vive destrozada. Perdió “la mitad de su vida” el 7 de septiembre pasado. Sus hijos Jander Esneider (17) y Roberto Delgado Cedeño (12) murieron en una moto. Ocurrió en la vía La Bramadora–Santa María, en La Manga del Cura.
Para Mary, sus hijos no murieron, sino que simplemente “se han ido de viaje”. Ella espera algún día volver a verlos, recalca entre lágrimas. Con un retrato de ambos aviva el recuerdo. Cuenta que el mayor practicaba fútbol, y soñaba con ser policía. En cofres guardó la ropa de sus bebés porque algún día regresarán, dice llorando.
Los fines de semana. Doce de esas tragedias en moto se han dado en Portoviejo, la segunda ciudad de Manabí con más casos.
Los accidentes más frecuentes en Portoviejo se dan en la zona céntrica, y en especial durante los fines de semana cuando aumenta el consumo de alcohol.
Ernesto Toaquiza, médico tratante de traumatología del hospital Verdi Cevallos de Portoviejo, indica que en su área existen cuatro médicos tratantes y cada uno opera de cuatro a seis pacientes por semana o más.
“Es decir, que en un promedio se podría decir que se operan unos 20 pacientes semanales en el área de traumatología, de los cuales un 80 por ciento son por accidentes de tránsito y de esos, casi todos son por accidentes de moto”, revela Toaquiza.
El médico explica que es tan alta la cifra, que están pensando incluso en realizar un análisis para llevar un registro específico de este tipo de pacientes accidentados en moto.
Según Toaquiza, debido a que en este tipo de vehículos la mayoría del cuerpo queda expuesto ante un accidente, las lesiones más comunes son fracturas de tibia y peroné, cúbito, radio y fémur (es decir, brazos y piernas), además de fracturas de pelvis, húmero y trauma raquimedular (lesiones en la columna), pero sobre todo traumatismo craneoencefálico (lesiones y fracturas en el cráneo).
El médico explica que lo complejo no solamente es salvarle la vida, sino que muchos de ellos van a sufrir secuelas para el resto de su vida.
“Muchos pierden sus extremidades o parte de ellas, otros tienen que andar en sillas de ruedas para siempre; algunos quedan con daños en el cerebro que no les permiten tener una vida normal e incluso algunos quedan en estado vegetal”, advierte Toaquiza.
Golpe económico. El médico señala que los accidentes también representan una gran inversión para los hospitales y los familiares.
Estas tragedias se podrían prevenir simplemente teniendo un poco más de conciencia al momento de manejar un vehículo, recomienda el especialista.
“Los pacientes que sobreviven deben realizar constantes terapias y a muchos les funciona, pero esto representa tanto un gasto para el hospital como para la familia, esto porque el paciente y el familiar que lo acompañe deben gastar en pasajes, muchas veces en cuidados especiales que hay que darles, en el hogar adecuar las áreas para los pacientes, es algo que los conductores deberían tomar en cuenta y manejar con precaución para prevenir accidentes”, detalla el médico.
Otros expertos recalcan que algunos sobrevivientes no solo necesitan terapia física para disminuir su dolor, sino tratamiento psicológico y psiquiátrico.
Las cifras. Según las estadísticas de la Agencia Nacional de Tránsito (ANT), de enero a agosto del 2017 se dieron en Manabí 805 accidentes de tránsito, mientras que en el mismo periodo de este año se han dado 736, es decir, hubo una pequeña reducción de percances.
Sin embargo, las muertes aumentaron ya que de enero a agosto de 2017 hubo 89 víctimas, mientras que en el mismo periodo del 2018 van 104 fallecidos, de acuerdo a la ANT.
Según la misma entidad,  la mayoría de víctimas mortales a nivel nacional también son por accidentes de motocicletas (27 %), seguidos por buses (13 %), camiones (13 %), automóviles (12 %), camionetas (11 %) y el resto por otros tipos de vehículos como bicicletas, triciclos, etc.
La ley del irrespeto. Según la Ley Orgánica de Transporte Terrestre vigente, para conducir vehículos a motor, incluida la maquinaria agrícola, se requiere ser mayor de edad, estar en pleno goce de los derechos de ciudadanía y haber obtenido el título de conductor profesional o el certificado de conductor no profesional y la respectiva licencia de conducir. 
Pero en muchos casos esto no se respeta.
Esto lo certifica la subinspectora Primero de la Oficina de Investigación de Accidentes de Tránsito (OIAT) de la Comisión de Tránsito del Ecuador (CTE), Hipatia Vargas Cuello.
Por su experiencia en las vías de la capital manabita y las cercanías, detalla que muchos conductores manejan sin licencia.
Ella explica que, por ejemplo, en la vía Portoviejo-Santa Ana hay casos de traslados con exceso de pasajeros, en la mayoría, quienes llevan a sus hijos a las escuelas.
“Nos ha tocado parar a gente que lleva hasta tres niños en una moto y sin casco, es decir, con el conductor serían cuatro, en un vehículo solo para dos ocupantes. Hay que recordar que en las motos no se puede llevar a niños menores de siete años”, manifiesta Vargas.
También se encuentra a personas que manejan motos sin licencias. En la vía Portoviejo-Crucita, en cambio, se realizan carreras de motos clandestinas, lo que pone en gran riesgo no solo a los conductores, sino a los peatones. Los fines de semana el problema son los bañistas que regresan de la playa.
“Muchos de los conductores de motocicletas regresan cansados, en estado de ebriedad y a exceso de velocidad”, informa la agente.
Ella indica que hacen todo lo posible por mantener el control en las vías, pero también mucha de la responsabilidad recae en la propia ciudadanía.
El legislador manabita Guillermo Celi recordó que la Asamblea conformó una comisión de seguridad vial que está reformando las leyes de tránsito y está escuchando a todos los sectores.
Celi asegura que es necesario profundizar la educación vial desde las escuelas y los colegios. El legislador cree necesario que todas las unidades de transporte lleven dentro un dispositivo que establezca un límite de velocidad que no pueda ser sobrepasado por los conductores.
Según los datos de la ANT,  durante el 2017 en Manabí se emitieron 8.835 licencias tipo “A” (de moto) y en lo que va de este año se han emitido 6.351 licencias tipo “A”.  
En Portoviejo desde marzo hasta septiembre, que se implementó la plataforma SAT, en Portovial se han registrado 12.166 matrículas de motos.
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