Actualizado hace: 19 minutos
POR MIRELLA ADUM LÍPARI
Feliz año nuevo

Domingo 14 Enero 2018 | 04:00

Un nuevo año es como el amanecer de un nuevo día, una nueva oportunidad de poder ser una persona diferente. En esta época se reavivan las tradiciones y es la oportunidad de unir a la familia, sin resentimientos ni rencores; o de construir con los amigos una familia.

La felicidad no depende del afuera sino que viene de adentro, está en uno mismo a la espera de que nos demos cuenta de ello; es tener conciencia de estar vivo hoy, poder respirar, caminar, amar, decidir, hacer, compartir y ser capaces de disfrutar. Desear cambiar lo que no nos hace bien, tener una convivencia pacífica, estar dispuestos a ser honestos con nosotros mismos y con los demás.
En este fin de año, debemos entender, que cada día es un regalo que hay que agradecer; de nosotros depende que sea vivido intensamente, con menos egoísmo, con más generosidad, porque el éxito de los demás también nos beneficia; ver lo bueno de todas las cosas y no los defectos y convencerse de que hacer el bien siempre da buenos resultados.
Hay que confiar en la vida y en la gente, con optimismo para que todo se resuelva, aprendiendo a ser capaces de ser felices por nada, porque son las condiciones las que nos coartan la felicidad; cuando depende de una casa, de un auto, de un título, de una pareja, de un hijo.
Debemos ponernos metas pequeñas y cumplirlas, o disponernos a hacer aquello tantas veces postergado; o atreviéndose a ser como se quiere ser, más seguros de sí mismos, más seguros, sin temor al fracaso.
Al empezar el nuevo año hay que ser diferente, cambiar lo que podemos cambiar y aceptar lo que no depende de nosotros; sin eludir compromisos ni decisiones; siendo capaces de cambiar de rumbo cuando es necesario, porque la vida comienza todos los días y existe el derecho a equivocarse y a empezar de nuevo.
En este nuevo año, la felicidad está al alcance de todos porque nacimos para ser felices, sólo que muchos no lo vemos. Se trata de atreverse a ser quienes somos, dejando a los otros ser, de amar y ser amados, sin exigir, haciendo lo que hacemos mejor disfrutándolo y alentando a los demás a hacer lo suyo, confiando en nosotros mismos y en los otros; porque el otro, es el primer paso hacia Dios.
Feliz Año Nuevo
 
Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
  • ¿Qué te pareció la noticia?
  • Buena
  • Regular
  • Mala