Actualizado hace: 41 minutos
Ramón Roberto Rivadeneira Rodríguez
Por un Chone mejor

A veces pienso que es necesario dejar descansar mi mente y olvidarme de los problemas que diariamente se presentan en el mundo y en especial mi ciudad.

Lunes 04 Junio 2007 | 20:10

Pero como dijo Montalvo, “hay hombres modestos y tranquilos que viven rodeados de personas queridas, que gozan de la infancia de sus hijos, los ve crecer y ve romper en ellos la aurora de la inteligencia, que se calienta al sol de la patría, se refresca a la sombra del techo propio, amado de su mujer, querido de sus parientes, servido y respetado de las demás personas que le rodean”. Este mismo hombre por los problemas de la patria, puede hacer un cielo de un infierno y un infierno de un cielo, porque puede encontrar en el camino gentes mezquinas, que se vuelven narcisistas, no para ver su belleza física o quererse así mismo, sino para verse temible con bolsillos llenos de dinero, dejando al pueblo que viva en medio de la miseria. El artículo 19 de la declaratoria de los derechos del hombre, entre otras cosas dice: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión, por lo tanto este derecho incluye el de no ser molestado por sus opiniones y puede difundirlas sin limitaciones de fronteras, por cualquier medio de expresión. Ahora que nuestra ciudad se encuentra abandonada a su suerte sin autoridad alguna que le dé fin a los problemas que son de dominio público, con familias enteras bucando nuevos horizontes en otras ciudades, con familias que se quedaron espranzadas a su suerte, con familias como la de los empleados municipales, a pesar de estar impagos por más de cinco meses han podido subsistir a fuerza de lo que la vida les ha deparado, por todo aquello tenemos que buscar culpables; pero sería tedioso y molestoso porque unos dirían: son éstos, otros son aquéllos. Pero pienso que es la justicia maniatada, la Constitución mal interpretada, artículos cambiados para favorecer o beneficiar a ciertas personas, como aquel en que los interventores se los delegaban a municipios con problemas, hasta que el alcalde justificara su imputación. Así tenemos que después de un paro en la ciudad de Jipijapa, para defenestrar a su alcalde enviaron a un interventor a dicho municipio; y allí terminó todo. Si esta ley hubiese seguido, Chone no estaría abandonada a su suerte. Nunca es tarde para rectificar, ahora que se van a reunir los nuevos constitucionalistas, en la nueva Constitución incluyan que vuelvan los interventores a hacerse cargo de los municipios en problemas, y así los pueblos como Chone no sufran los estragos de una mala práctica de justicia, por todos los organismos de control. Chone también es parte de Ecuador.
Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
  • ¿Qué te pareció la noticia?
  • Buena
  • Regular
  • Mala