Actualizado hace: 1 hora 42 minutos
Pedro Vincent Bowen
EL P.E.D.O.

Durante una reciente tenida fúnebre, surge la macabra idea de conformar un partido manabita con miras a participar en las próximas elecciones de los “asambleístas” que tendrán a su cargo la elaboración de la vigésima Constitución Política del Ecuador.

Martes 22 Mayo 2007 | 22:16

La sugerencia, lanzada así de sopetón, no es tomada en muy serio por los contertulios presentes en el duelo. Todos (cuasi) creen en principio que se trata de un “cacho” más de los tales que de cajón se estila en los velatorios... entre copa y copa... para hacer menos trágicos esos momentos trágicos. Pero (el infaltable), a medida que los efluvios del rubio néctar del Vat 69 (mi favorito) surte sus efectos y cumple el fin para el cual se inventó el trago, la moción luce menos descabellada. En medio del luctuoso conversatorio, alguien dice. “Antes de decidir la creación del partido, quisiera saber de dónde vamos a sacar la plata para la campaña”. Y enseguida la respuesta del vecino: “De eso no hay que preocuparse, porque el Gobierno ha ofrecido financiar el costo publicitario que demande el proceso eleccionario. Faltarán recursos para la construcción del “Arca de Noé”, como le dicen a la futura sede de la Asamblea Constituyente de Montecristi... pero para los gastos de las alecciones... ¡nó!” Comienzan entonces las sumas y las restas: Franjas publicitarias de los candidatos: 62 millones de dólares. Papeletas y material: 100 millones. Monitoreo: 20 millones. Misceláneos: 10 más. Uno, que parece sobrio, advierte que el tiempo es corto para reunir las 9.000 firmas exigibles para inscribir una lista de candidatos en el Tribunal Electoral de Manabí que asegure la participación del futuro partido en los comicios del 30 de septiembre. De eso no tengas miedo, refuta el dealado, yo tengo un primo que es campeón para recoger firmas: auténticas a cinco pesos, y chimbas a 50 centavos. El man las reúne en eventos de toda índole... con cualquier pretexto: Respaldo al cura que lo quieren cambiar de parroquia por vacilón. Agradecimiento del barrio al alcalde por la canchita. Petición a la Empresa Eléctrica para que cambie la lámpara quemada de la esquina. Contribución para comprar juguetes a los niños pobres en navidad. Etc. Etc. Todas (en original y copias)... con la respectiva rúbrica y número de cédula. O sea que, según lo dicho, los problemas financieros y de firmas, están resueltos. Falta solamente el membrete, el rótulo, el nombre, las siglas del partido. Se barajan un montón sin llegar a consenso. La noche se acaba. Y ya al filo de la madrugada, alguien grita: ¡Pedo! Los parientes del difunto miran agriamente al “grosero”... hasta que éste explica que P.E.D.O. significa Partido Ecuatoriano De Oposición. Confieso que a mí, no me asusta el nombre. He visto peores.
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