Actualizado hace: 11 minutos
Libertad Regalado E.
Ricardo de la Fuente

El día 23 de mayo me despedí de mi amigo, su última frase fue “ojalá me encuentres” le dije claro que estarás esperándome. Me fui confiada de volver a verlo. La noticia de su muerte la recibí en Cuba, difícil digerirla por la gran amistad que me unió a él.

Jueves 25 Junio 2015 | 04:00

 Hombre multifacético, gustaba del buen cine, la buena literatura, música, fotografía, de los viajes, investigar, compartir con su familia, con los amigos. Las horas que departíamos en la hostería Canoa o en la casa de Mario Serna, tenían siempre algún tema relacionado con los problemas internacionales, nacionales y cotidianos. A veces intransigente, irónico, terco; otras condescendiente, afectuoso, amable, detallista.

Difícil, para quienes compartimos con él, será acostumbrarnos a no verlo, escucharlo, leer sus correos o mensajes cargados de una ironía muy fina. Seguro que ese lugar que ocupaba en nuestras vidas estará allí, a la espera de ese encuentro en la eternidad.
¿Qué perdió Manabí? Una voz que buscó en la memoria histórica, en la memoria oral temas que los convirtió en reportajes primero y mucho más tarde en muy buenas obras literarias, aportando no sólo a Manabí sino al Ecuador y al mundo. No estoy exagerando al decir el mundo, su obra Tagua ha sido muy difundida y comentada en otros lares, la temática que aborda es transcultural y se centra en un período de entreguerras, describiendo la realidad de una provincia que se mantenía fiel a sus raíces montuvias y cholas y en medio de ella un grupo de migrantes alemanes, que atraídos por la tagua, fundaron sus casas exportadoras.
Pierde al periodista, quien desde 1978 trabajó para El Diario Manabita, de este periplo hay una serie de reportajes relacionados con acontecimientos que han marcado épocas en nuestra provincia, como los Tauras, el fenómeno de El Niño de 1982, el accidente de aviación ocurrido en octubre del 1996, que para muchos es el despegue de Manta, con el cual concursa en 1987 y gana el primer premio de reconocimiento periodístico. 
Al docente de Periodismo y Comunicación de la ULEAM, cuyas clases son recordadas por sus estudiantes como las mejores, que les ayudaron a entender la esencia de la profesión.
En 1976, forzado por la dictadura argentina, llegó a Ecuador; su primer encuentro con Manabí es Chone, luego Bahía, Portoviejo y Manta. Siempre lo dijo, que le atrapó de Manabí la calidez de su gente que lo fue enredando hasta convertirlo en un huangueleño-argentino-manabita. 
Mayo 29 del 2015, obligado por la tiranía de la muerte, se nos adelantó en el peregrinar hacia ese lugar misterioso e insondable del cual nadie escapa. 
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