Actualizado hace: 37 minutos
Eduardo Aráuz Fernández
Patios suburbanos : beneficios (III)

Martes 23 Junio 2015 | 04:00

Los podemos dividir en beneficios para la familia suburbana, la ciudad, la ecología y las autoridades nacionales.La familia suburbana se fortalece y une al tener que cuidar de la huerta entre todos. La alimentación de la familia suburbana mejora sustancialmente. Ahora tiene carne, huesos, frutas y hortalizas para su dieta diaria. Todo obtenido orgánicamente. La salud igualmente cambia radicalmente. Existe un mejor hábitat y las hierbas medicinales alivian sus quebrantos. Los alimentos que ingiere son mucho más saludables por no utilizar productos químicos. Aprenden a amar y cuidar de la naturaleza. Desde temprano los niños defienden la ecología.

Se convencen de que no hay que vivir aisladamente, sino en comunidad y que hay que unirse para combatir a los enemigos comunes. Les enseñan a ser solidarios y recíprocos, a compartir y socializar con los demás. Mantienen una constante capacitación y adquieren cada vez más conocimientos, lo que los hace progresar como individuos y seres humanos. Ahorran dinero al no tener que comprar los alimentos, que producen en sus patios. Al rebajar los gastos de alimentación se libera recursos para otros rubros.
Tienen ingresos adicionales que nunca soñaron, al vender los excedentes en fresco o artesanalmente transformados. Poseen ciertos bienes que pueden servir para, vendiéndolos, superar una emergencia. Los hace autosuficientes y autogestionales; se superan social, humana y económicamente. Los beneficios para la ciudad: obtiene mejores ciudadanos que, al querer a su propiedad, quieren y se sienten parte de la cuidad.
Los habitantes aprenden a valerse por sí mismos y no esperan en adelante que todo se les regale o done. Se forman organizaciones y líderes barriales que ayudarán a la redención de otras familias. Se disminuyen las presiones de los habitantes suburbanos a los organismos seccionales. 
Al disminuir la delincuencia y la violencia la ciudad entera se beneficia. Ojalá algún excampesino se dé cuenta que en la parcela rural que abandonó hay más espacio y posibilidades que en el patio suburbano y regrese al lugar de donde nunca debió haber salido. 
Beneficios para la ecología: cada nuevo árbol que se plante ayuda a la sanidad ambiental y lo hace productivamente. Los componentes de la huerta se reciclan armónicamente, defienden y mejoran la ecología.
Finalizo indicando que el gran secreto es aprovechar al máximo el espacio disponible y solo producir aquello que tenga valor nutritivo y comercial.
 
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