Actualizado hace: 4 horas 37 minutos
Enrique Delgado Coppiano
Chone: Inmigración e influencia al medio (2)

El Asia, principalmente China, aporta con la presencia de los apellidos Wonsang, Minchong, Champamg, Chang, Fallú, Luey, Kuffó, García y Guzmán, pero estos dos últimos, que pese a ser sus poseedores netamente chinos, por razones posiblemente de inmigración, adoptan apellidos españoles.

Sábado 22 Noviembre 2014 | 04:00

 Los hijos del celeste imperio traen a Chone varias especies de naranjas y limones, la mandarina y la naranja roja, conocida como naranja china.  Igual difunden la siembra y uso de la soya o soja muchos vegetales y especies, que los usan y nos enseñan a usar en la sabrosa cocina tradicional china que se difunde con rapidez y aceptación en la región chonense.  Así mismo, emprenden comercios como sedería, ferretería, bisutería y juguetería; y dominan el comercio  hasta los años 1950 – 60.

Panamá y Colombia desplazan a nuestras riberas a los Concha, Pólit, Corral Carvajal, López, Mora, Bueno, Aizprúa, en tal cantidad que hasta 1936 funcionó en Chone un consulado de la República de Colombia.  Grandes grupos familiares como Ortiz, Sánchez, se desplazan a estos lares a raíz de que se termina la construcción del canal de Panamá, y de ésta República llega a Chone la primera planta de luz y fuerza eléctrica para uso público, que en forma privada traen los señores Roberto Delgado Balda, Dr. Ricardo Cortéz y don Marcos Tulio Mata (colombiano).
En menor escala arriban a Chone súbditos ingleses, de apellidos Susman, Salmond, Fletcher, Mueckay se españoliza en Macay, y Hiller, que igual se transforma en Giler con el devenir del tiempo; junto a ellos de los EE.UU. vinieron: Sullivan, Grau, Bowen, entre otros que establecen pequeñas industrias entre Chone y Bahía de Caráquez, adiestrando a las gentes en el uso y manejo de los motores de combustión interna usados en lanchas y vehículos a gasolina. Esto devino en la instalación de fábricas de hielo, piladoras de arroz y café, así como desgranadoras de maíz, que significaron un avance para las tareas agrícolas, igual que convertir el chocolate en confites y dulces, lo que incentivó a su cultivo y distribución a nivel provincial y del país de estos productos que fueron generando fuentes de trabajo artesanal e intercambio comercial con otros cantones y provincias.
Cada colonia extranjera se fundió al mestizaje criollo, pero fue aportando con sus propias vivencias a este crisol de laboriosidad y progreso que es el Chone que hoy conocemos, y que al momento aspira a un mayor desarrollo socio económico junto al Proyecto Múltiple Chone y con el gran incremento poblacional, sobre todo joven, que busca un futuro mejor.
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