Actualizado hace: 1 hora 37 minutos
El señor Presidente

No se cuán cercana sea la relación entre el señor Presidente de la República y la Secretaría de Comunicación; si es cercana –como debe ser- no le están sirviendo como deben, no está actualizada la información no solamente sobre los hechos y acontecimientos, sino sobre los sistemas, estructuras y formas de funcionamiento interno; esto se evidencia de la intervención televisada del economista Correa, el día sábado.

Miércoles 04 Junio 2014 | 04:00

Personalmente creo que el Presidente está cumpliendo mejor que muchos anteriores; lo he visto en el extranjero, a través de la televisión, claro, y tiene no solamente el contenido, sino hasta la pinta de jefe de gobierno. Tal vez le sobra esa sonrisita de burla que le muestra sobrado, como decimos vulgarmente. Y el repetido juicio condenatorio a la prensa comercial, corrupta, oligárquica, pelucona y todos esos calificativos que les endilga siempre.
Creo que los funcionarios públicos deberían aprender de una anécdota protagonizada por un profesional manabita, que fue nombrado para un cargo nacional. Se puso bravo porque en El Diario algo se dijo de él; vino a protestar ante el director, quien  le dejó desahogarse y al final le anunció que no se repetiría ninguna referencia a sus acciones. El funcionario salió encantado. Pero después de varios meses tuvo que acudir nuevamente a la dirección y pedirle al Director que, como sea, nos refiriéramos a su acción pública.
Así se hizo, pero sin las equivocaciones, porque no es cierto que la prensa tiene otra intención que informar al público; no se trata de hacer bien o mal personal al funcionario o al equipo de funcionarios, sino de referirse a una acción que está dirigida al servicio público y que se cumple bien, mal, con la gama completa, o no se cumple. 
Es un poco –siendo presumidos, supervisar el servicio público, con lo que no se hace daño; se hace bien al funcionario que se sirve de una forma independiente de supervisión, y al público que puede confiar en que alguien controla la atención a sus intereses.
Tampoco es cierto que el interés de los medios se centre en el dinero que les ingresa por la circulación o la sintonía; con esos ingresos no podrían pagar ni el costo de la energía eléctrica. La sacrificada tarea que cumplen los medios se financia con la venta de espacio para publicar la publicidad; sin ello no habría medios de comunicación social. Ahora bien, el costo de la publicidad se calcula en impactos que dependen de la sintonía y la circulación. Por eso es tan importante circular más o que más público escuche y mire la pantalla. Es bueno para el conjunto del pueblo que haya medios de comunicación social y que se desarrollen vigorosos e independientes, porque así pueden expresarse con libertad y hasta con exageración bien intencionada. No se debe olvidar que los gobiernos existen para servir al pueblo mediante sus planes y programas; si no lo hacen, no justifican su existencia en el panorama político nacional.
Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
  • ¿Qué te pareció la noticia?
  • Buena
  • Regular
  • Mala

Más opiniones: