Actualizado hace: 4 horas 56 minutos
EFECTO BOOMERANG

Debemos prestar mucha atención a esta ley, de ella se van a desprender en toda nuestra vida las demás leyes: “Toda causa tiene su efecto y todo efecto tiene su causa”, a lo que también llamamos acción-reacción.

Lunes 30 Diciembre 2013 | 04:00

También nos dice esta ley que todo lo que hagamos a los demás, sea bueno o malo, nos será devuelto, por esta razón se llama efecto boomerang.
El apocalipsis que estamos viviendo también tiene su causa: El irrefrenable deseo de poder y dinero en el ser humano.
Las apariencias de problemas son responsabilidad nuestra, falta de amor, soledad, falta de dinero, problemas con el jefe, con la pareja, etc. Lo hemos creado con nuestra mente y acciones. Es muy común echarle la culpa de nuestra infelicidad o sufrimiento a otros, al país, al vecino, al jefe, a la pareja, etc.
Básicamente es la falta de amor el problema del ser humano, esto lo vemos en el andar cotidiano, falta de solidaridad con el hermano caído, familias enemistadas, odio entre los seres humanos.
El materialismo no nos deja ver más allá, con amor sublime, con el amor de Dios.
Les contaré una historia que nos hará reflexionar: El sueño de María. “¡Tuve un sueño, José!, realmente no lo puedo comprender, pero creo que se trataba del nacimiento de nuestro hijo. La gente estaba haciendo los preparativos con seis semanas de anticipación, decoraban las casas, compraban ropa nueva, salían de compras muchas veces y adquirían elaborados regalos. Era un tanto extraño, ya que los regalos no eran para nuestro hijo; los envolvían en vistosos papeles y los ataban con preciosos moños y todos los colgaban debajo de un árbol. Sí, un árbol, José, dentro de sus casas; esta gente había decorado el árbol con adornos brillantes. Luego vi una mesa espléndidamente servida con platillos deliciosos y muchos vinos; todo se veía exquisito y todos estaban contentos, pero....¡no estábamos invitados!. Toda la gente se veía feliz, sonriente y emocionada por los regalos que se intercambiaban. Pero, sabes, José, no quedaba ninguno para nuestro hijo, como si nadie lo conocía. 
¿No te parece extraño, que la gente gaste en preparativos para festejar a alguien que ni siquiera mencionan? Todo se veía hermoso y la gente feliz, pero yo sentía enormes deseos de llorar. Estoy contenta porque todo fue un sueño, pero qué terrible si ésto se convirtiera en realidad.”.
Juzguen por sí mismos, época donde debe primar el amor por quien menos o nada tiene, ocurre lo contrario; se repletan los comercios y el consumismo se pone de manifiesto, ojalá existieran muchas personas que festejaran de manera austera, priorizando la solidaridad y sencillez. ¡Felicidades!!!
Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
  • ¿Qué te pareció la noticia?
  • Buena
  • Regular
  • Mala