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Comunidad
LA VIBRACIÓN POR CARROS LOS DESVELA

Entre polvo, ruido y volquetes vive Mercedes Guadamud. Ella, al igual que su familia, sufre día a día por el mal estado de la calle en donde vive.

Miércoles 07 Agosto 2013 | 00:00

“El polvo nos tiene enfermos a todos en casa”, expresa.
Guadamud vive en la parroquia Picoazá, en la vía a las canteras. Allí, el polvo nubla la vista de cualquier persona que pasa por el lugar. 
El sonido y la vibración de los volquetes que pasan por ese sitio asustan a los niños. El peligro hacia ellos es notorio, agrega Guadamud.
“Todos los volquetes pasan desde las 03h00,  no podemos dormir tranquilos. Siempre sentimos la vibración y el sonido de las rocas que llevan”, indica.
A ese criterio se une Alba García Laz. Ella tiene un negocio de comida al pie de la vía. “Si no se trabaja, no se come”, dice García. 
El mal estado de la calle le genera un gran inconveniente a la hora de laborar. “Los clientes se quejan que no pueden comer tranquilos, pues el polvo llega hasta el comedor en exceso”, explica.
“Ni por más que tiramos agua en la calle el polvo disminuye. Ojalá que Dios y las autoridades se acuerden que por este sector también viven familias", enfatiza.
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