Actualizado hace: 30 minutos
Silvia Vera Mendoza
El político y la política

Manabí, es una de las provincias codiciadas del territorio ecuatoriano, rica en producción agrícola, pecuaria, artesanal, pesquera; tradicional por sus variados platos típicos, sus hermosas playas, sus campos, sus paisajes con su flora y su fauna, su cultura, su gente; tierra de poetas y músicos, de grandes historiadores que han hecho un hito en la historia provincial, y que ha sido la pauta para que el manabita sea considerado persona de gran baluarte contribuyendo al desarrollo.

Miércoles 17 Abril 2013 | 00:00

¿Por qué siendo orgullosamente manabitas permitimos que se confundan todos estos valores antes mencionados con el deseo de que un ciudadano común intervenga en la política?
Hay muchas respuestas, pero la más importante es que se cree que estando en un puesto político se le soluciona la vida del candidato; y se deja en segundo plano el valor de dar solución a los problemas de su pueblo. Incluso se ha visto claramente que en los primeros años de gestión se afanan por hacer cambios, pero que al final sólo quedan en palabras y falsas promesas.
Cuando un político piensa que para llegar a obtener el triunfo tiene que comprar la conciencia de su gente, ya no es un buen político sino más bien un politiquero con terno y corbata. Su plan de trabajo está completamente deslindado de la realidad que muestra en su imagen de buen político; se ha dado el caso que ni siquiera se ha analizado su propio proyecto entregado al CNE. Entonces, señores, ciudadanos y ciudadanas que aspiran a una dignidad en estas próximas elecciones, no solo piensen en el desarrollo de su cantón, piensen integralmente y transmitan a sus seguidores que sí están capacitados para trabajar en conjunto por toda la provincia.
Los límites sólo están en las mentes carentes de ideas y de buenos propósitos: capacítense, investiguen, presenten proyectos creíbles y realizables, sean personas incluyentes; y sobre todo palpen la realidad en cada actividad que realicen para que reclamen por lo justo. La política en su concepto ha sido terriblemente mancillada por malos políticos, ambiciosos, que han pasado por encima de la confianza depositada de un pueblo. Es hora de cambiar esa mala imagen del político.
El 17 de febrero del 2014 nuevamente la provincia y cada uno de sus cantones serán utilizados para sus proyectos políticos; entonces tocará pedirles a los futuros postulantes que se apeguen a la realidad, a la necesidad y al cambio que debe tener cada cantón, a sus respectivas competencias como municipio y exponiendo a la ciudadanía el estado actual de esa dependencia del Estado.
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