Actualizado hace: 6 horas 45 minutos
Polémica
Investigan la muerte de una mujer a la que se le negó el aborto

La investigación judicial sobre la muerte de Savita Halappanavar, fallecida en un hospital irlandés después de que los médicos se negasen a practicarle un aborto, comenzó hoy en un juzgado de la localidad de Galway (oeste de Irlanda).

Lunes 08 Abril 2013 | 08:00

Savita, de 31 años y embarazada de 17 semanas, falleció el 28 de octubre de 2012 después de que los médicos del Hospital de Galway se negaran a practicarle un aborto, tras alegar que la ley impedía hacerlo mientras latiera el corazón del feto, pese a que la salud de la mujer se deterioraba.
Al comienzo hoy de la investigación judicial, su marido, Praveen, aseguró que tiene "fe" en que el juez instructor, quien durante los próximos cinco días tomará declaración a varios testigos, llegará a establecer las causas de la muerte de su esposa.
Tras la polémica creada por ese suceso, el Gobierno irlandés ha prometido promulgar este año una nueva ley sobre el aborto para sustituir a la normativa actual, que permite interrupciones del embarazo en circunstancias muy limitadas cuando la vida de la madre corre peligro, pero sigue directrices muy vagas recogidas en la Constitución.
A su entrada en el juzgado de Galway, Praveen confió en que esta investigación "ofrecerá las respuestas" que expliquen "por qué a Savita se la trató de la manera inadecuada".
"Lo único que quiero es llegar al fondo del asunto, saber la verdad, así que lo estoy deseando. Va a ser un día muy duro, los últimos días han sido muy duros", dijo Praveen, cuyo hijo debería haber nacido el pasado 30 de marzo.
Ese mismo día, el viudo recibió el informe de la investigación desarrollada por el Departamento irlandés de Sanidad (HSE), el cual asegura que los médicos pusieron un "énfasis excesivo" en el tratamiento del feto, pero "no consideraron suficientemente" la necesidad de "atender adecuadamente" a la madre.
Praveen Halappanavar, quien se negó a cooperar con esa pesquisa, ya ha indicado que no está "satisfecho" con las conclusiones del HSE, pues, en su opinión, no explica por qué los médicos se negaron a "atender las peticiones de terminación del embarazo, incluso cuando se puso enferma y su vida corría peligro".
Según el representante legal de la familia, los médicos dijeron a Praveen que no podían practicar un aborto porque Irlanda "es un país católico y la ley no lo permite", unas respuestas que no aparecen, no obstante, en el informe del HSE, añadió el letrado.  
Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
  • ¿Qué te pareció la noticia?
  • Buena
  • Regular
  • Mala