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Salud
LA DESPEDIDA DE FÁTIMA

Fátima Arteaga lo tuvo todo. Una boda, un amor, todo. Se casó de blanco, hubo ceremonia y música; flores y abrazos. Fue un 3 de febrero del 2012, cuando la capilla de Solca se vistió de gala.

Viernes 05 Abril 2013 | 00:00

Se casaba la chica con cáncer de seno, la luchadora. Y su novio, William Párraga, era el mismo de hace siete años. Es que en realidad Fátima lo tuvo todo y William también, pero el martes, cuando ella murió, él se quedó sin su amor, se quedó sin ella, se quedó en la nada.
La mañana del miércoles fue el sepelio. William estaba allí; cabizbajo y deprimido.  Caminando con tristeza. Siguiendo el recorrido del ataúd, desde San Pedro hasta el cementerio general. En el trayecto habló de muchas cosas. Recordó a Odalis, la hija que nunca tuvieron. Dijo que a Fátima le hubiera gustado ser madre, era un anhelo que compartían. Un deseo más.
 
Su Noviazgo. Y entre recuerdos y aspiraciones, vino a su mente el día en que la conoció. Cuando vio a la chica morena que trabajaba en una isla de El Paseo Shopping. Cuando coincidieron en el comedor. “Ese día empezó todo”, expresa.
 
Fue en el 2005, en eso no se puede equivocar. Y como para que no haya dudas, saca de su billetera una tarjeta de enamorados, la primera de ambos, con una frase que dice: “Gracias por compartir tu amor y hacerme muy feliz”. Atte: “Fati”, 2005.
 
“Es que Fátima era muy detallista, cada vez que salía de casa nos despedíamos con un beso, era algo infaltable”, recuerda.
Ahora la realidad es otra, su Fátima se le fue. Luchó  tres años contra un cáncer de seno que terminó venciéndola.
 
El martes, a las 00h15, dio su último suspiro. Sus pulmones dejaron de funcionar. A su alrededor estaban todos; sus padres y hermanos.
William observaba impotente, pidiéndole perdón por no haber luchado lo suficiente contra su enfermedad. Por no haberla salvado.
El instante se hizo eterno, recuerda. Fátima estaba acostada en una cama. La falta de aire no le permitía hablar bien. Quería decir algo, pero no le entendían.
 
Entonces William la miró y acercó los labios a su frente, le dio un beso y luego de esto falleció.
Es que Fátima era muy detallista y no le gustaba marcharse sin su beso.

 

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