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Edison Cevallos

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Edison Cevallos M.

Desafectos evidentes

POR Edison Cevallos

Domingo 16 Septiembre 2012 | 00:00

El tema de la contratación del artista Vicente Fernández para una presentación en esta ciudad, hasta ahora con un desenlace final vergonzoso, ha revivido y puesto en evidencia un reiterado desafecto hacia la capital manabita que se esta haciendo cotidiano, ejecutado principalmente por una burocracia exageradamente obediente e inadvertida; y que con este repugnante accionar, en muchos casos, sólo busca réditos ante sus superiores para mantenerse en el puesto.

Para este fin trastocaron procedimientos establecidos a diario, se valieron de una no acostumbrada publicidad de una indagación hecha de oficio para disque averiguar una supuesta estafa y tirar al traste esta ilusionada presentación; deliberadamente salieron de su refugio a gritar a los cuatro vientos que se suspendía el proyectado espectáculo por el eventual incumplimientos en temas realmente triviales y susceptibles de enmendarlos.
Este triste episodio acreditó un exagerado temor de la población a revivir gloriosas jornadas de protesta en defensa del honor de la ciudad, comportamientos que en antaño no se hubiera permitido, donde se verificaba y rechazaba el triste comportamiento de uno o varios burócratas que pasaban a formar parte y de manera pública de la lista de personas declaradas no gratas para la ciudad.
Esta vez no hubo necesidad de aquello, fueron las propias autoridades de Los Ríos, asentadas en la ciudad de Quevedo y afines al movimiento de gobierno, las que se adelantaron en el tema; y evidenciaron que un hecho artístico de la naturaleza del que se proyectaba presentar en Portoviejo, genera cualquier cantidad de beneficios para la ciudad escogida y para la provincia, prometieron una serie de atractivos para justificar la presencia del afamado artista.
De lo que se conoce y publicita, todos estos funcionarios de Los Ríos, despojados de triviales disputas de cantones, vistos por subalternos con mentalidades de parroquias, apreciaron que el beneficio se genera para todo un entorno ciudadano en una época y en un medio donde no hay generación de trabajo, y presentaron un escenario alterno con todas las facilidades para que el espectáculo se dé.
Ahora que el mal y los desafectos afloraron, con el fragor electoral que se vive, y visto lo despreciable del comportamiento y la crítica que causo en toda la ciudadanía la repugnante medida, es posible que se pretenda cambiar el escenario, buscando eventuales culpables y causas. Pero en el sentir popular todo esta consumado; y aunque se de un paso atrás por el tema electoral que los aterra, están identificados los causantes de todo este agravio.

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