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José Ramón Moreira Aliatis

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José Ramón Moreira Aliatis

El campo: ¿hasta cuándo la indiferencia?

POR José Ramón Moreira Aliatis

Viernes 14 Septiembre 2012 | 00:00

Las personas y colectividades tienen derecho al acceso seguro y permanente a alimentos sanos, suficientes y nutritivos; preferentemente producidos a nivel local. El Estado ecuatoriano promoverá la Soberanía Alimentaria. Art. # 13 de la constitución.

El Ministerio Coordinador de Patrimonio de Ecuador impulsa el proyecto “Ciudad con identidad” para recuperar y fomentar la identidad, los valores y las bellezas de las localidades urbanas. El argumento que la ministra, María Fernanda Espinoza, esgrime es que las ciudades tienen un proceso acelerado de pérdida de identidad y un proceso de “feísmo” urbano que hay que enfrentar. La inversión que se prevé hasta el 2017 es de 933 millones de dólares americanos, adicional 700 millones para la recuperación del centro histórico de la “Carita de Dios”. Loable labor a la que todos debemos sumarnos, no solo en la recuperación en el aspecto de las bellezas de las ciudades, sino en sus vías históricas, sus casas patrimoniales, sus costumbres, sobre todo en la preparación del colectivo en todo el territorio nacional, para empezar a concienciar al pueblo de la realidad de lo que posee. En la sabatina del 28 de enero pasado, el presidente se refirió a la deuda que tiene con el sector campesino y comentó que este año debe experimentarse una transformación rural con proyectos agrícolas en marcha. En la última oxigenación del gabinete, al posesionar al ministro de Agricultura, Javier Ponce, dijo textualmente: “En el área de la agricultura se debe concretar una aspiración antigua de los campesinos, la democratización del acceso a la tierra, a las fuentes de agua y a la agroindustria”. Esta oferta hay que tomarla con total energía de parte de todos los gobiernos provinciales y municipales, que de acuerdo a la Constitución deben gestionar y hacer conocer al gobierno central las necesidades de ese sector. Los gobernantes han sido muy acuciosos en lo referente al anuncio de la probabilidad de algún fenómeno climático. Desplegaron una intensa labor de limpieza, desazolve, desbroce. Sin embargo en el campo todavía no se empieza a laborar intensamente a favor de nuestros compatriotas, para arraigarlos en sus lugares de faenamiento. No entendemos que todos ganamos muchísimo; en los mercados habría mucha comida, se generaría superávit, no iríamos a engrosar los cinturones de miseria de las ciudades que son la causa del “feísmo” y de inversiones tan elevadas. Así es que invito a todos por comenzar a realizar trabajos canalizados en lo que verdaderamente es la causa del deterioro y de la mala calidad de los pueblos, y que es la falta de financiamiento en el área de la agricultura y pecuaria. <

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