Lunes 22 Diciembre 2014 | ACTUALIZADO HACE: 9 minutos
La llama de Londres se apaga con un fénix de luces

El ave fénix fue el centro del show de clausura de los Juegos Olímpicos 2012.

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Juegos Olímpicos

La llama de Londres se apaga con un fénix de luces

Domingo 12 Agosto 2012 | 18:25

El pebetero de Londres 2012 se desintegró hoy al ritmo de Take That en las 204 partes que lo formaban y dio paso a un fénix gigante de luces y fuego que presidió el estadio hasta que la bailarina Darcey Bussel apagó definitivamente la llama.

En un final sorprendente y espectacular, el pebetero se desintegró poco antes de la medianoche, diecisiete días después de prender el espíritu olímpico en la ciudad, pero creó un fénix gigante de veinte metros de ancho que quedó suspendido encima de la audiencia.
Las 204 piezas que formaban el pebetero, una representando a cada país competidor, se separaron paulatinamente formando una especie de cúpula de fuego mientras un fénix aparecía por encima del estadio y en el escenario subía el grupo Take That a interpretar el tema "Rule the World".
Los cuatro integrantes del grupo hicieron levantar a la mayor parte de la audiencia hasta que un espectáculo de fuegos artificiales puso fin a la actuación y dio paso a la bailarina británica ya retirada Darcey Bussel, que apareció sobrevolando el despejado cielo londinense con dos alas gigantes.
Después de aterrizar en el centro de la pista, Bussel interpretó junto a cuatro bailarines del Royal Ballet vestidos con crestas mohicanas y otras doscientas artistas una intensa coreografía con el tema "Spirit of the Flame", compuesto para la ocasión por David Arnold, autor de la banda sonora de cinco películas de James Bond.
Con el final de la coreografía, el pebetero terminó de abrirse y fue la bailarina Bussel que, con un hipotético soplo, apagó las 204 pequeñas llamas, que no volverán a impregnar al mundo de espíritu olímpico hasta Río 2016.
El pebetero, uno de los secretos mejor guardados antes de que empezaran los Juegos, estaba formado por 204 piezas transportadas por todas las delegaciones participantes que se unieron en una acción espectacular en la ceremonia inaugural.
La llama llegó al estadio por el Támesis en una lancha tripulada por David Beckham que la cedió al último relevista, el exremero Steve Redgrave, quien se la entregó a siete jóvenes deportistas que fueron los encargados de encender el pebetero.
La ubicación del pebetero, que en la ceremonia de apertura estuvo situado en el centro del estadio Olímpico, también fue motivo de polémica ya que se colocó en el interior del recinto, en un extremo de la pista, por lo que no era visible desde fuera.
En la ceremonia de clausura, la llama estuvo en el tercer sitio diferente desde que empezó los Juegos, en la misma zona de la pista donde estuvo durante la celebración de las pruebas atléticas, pero algo más centrada. 
"Felices y gloriosos": El presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Jacques Rogge, declaró hoy clausurados los Juegos de Londres 2012, a los que califico como "felices y gloriosos".
En su discurso de clausura, Rogge, que hace cuatro años se refirió a los Juegos de Pekín como "excepcionales", elogió el "súper trabajo" del Comité Organizador, encabezado por Sebastian Coe y bien respaldado por las autoridades públicas, y habló de "17 días inolvidables", en los que destacó el papel de voluntarios y espectadores.
"Nunca olvidaremos las sonrisas, la amabilidad y el apoyo de los maravillosos voluntarios, los héroes más necesarios de estos Juegos, ni los ánimos de los espectadores, que llevaron el espíritu festivo a cada sede. Han demostrado lo mejor de la hospitalidad británica", dijo.
El presidente pronosticó el mismo ambiente ante "la dedicación y el talento de los atletas paralímpicos" y agradeció el esfuerzo de los atletas.
"Os habéis ganado el respeto y la admiración de una audiencia global y habéis escrito un nuevo capítulo de la historia olímpica que empezó hace 3.000 años en la anciana Olympia", dijo.
De acuerdo con la tradición, el presidente del COI declaró clausurados los Juegos de la Trigésima Olimpiada y llamó "a la juventud del mundo a reunirse de aquí a cuatro años en Río de Janeiro a celebrar" los siguientes.
Por otra parte, Rogge también realizó la entrega de la bandera de los Juegos Olímpicos a Eduardo Paes, alcalde de Río de Janeiro, haciendo oficial la sede de los Juegos Olímpicos 2013.