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Jorge Luis Jalil Ripalda

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Jorge Luis Jalil Ripalda

UNA PETICIÓN POR LA VIDA

POR Jorge Luis Jalil Ripalda

Domingo 08 Julio 2012 | 00:00

En estos días en la asamblea se ha estado tocando un tema trascendental para los ciudadanos, que sobrepasa las fronteras de las preferencias religiosas, sexuales, políticas, etc. Sin importar ninguna de estas inclinaciones, todos estamos, o al menos a mi me gusta pensar que sí, a favor de la vida.

 

Es por esto que en la Constitución de Montecristi se contempla la protección a la vida desde el momento de la concepción; mas allá de que exista otro artículo que diga que la mujer tiene derecho a elegir cuándo y cuántos hijos desea tener, la norma que debe prevalecer siempre es la que esté más acorde con los principios que se defiende en la constitución, en este caso el derecho a la vida. 
Por supuesto que las personas a favor del aborto fundamentan su posición en que la persona es “libre” de elegir, que en la Constitución también está contemplado el derecho a la libertad. Señores, como joven de 18 años les hago una petición: dejen de utilizar la palabra “libertad” con fines abortistas, con fines de eliminar responsabilidades, con fines de fomentar el “que me importismo” y eliminar la consecuencia de nuestros actos. Dejen de prostituir ese término que durante tantos años a lo largo de la historia se ha utilizado para defender ideas, principios, vidas, independencias. No utilicen la palabra libertad para justificar la eliminación de un ser inocente, de una vida. Porque aunque a ustedes les cuesta creer, la vida se genera desde el momento de la concepción. 
En lo personal, soy católico, pero mi defensa a la vida no se fundamenta en mi religión ni en lo que dice la iglesia, sino más bien en mi amor por la vida, en que creo que cada persona es responsable de sus actos, en que creo que no está en nuestras manos decidir quién vive y quién no. Dejemos atrás las ideas de que abortar es un acto de libertad, ¡No somos libres de matar a nadie!
Si no me creen, vayan y lean el código penal que, a pesar de lo que muchos piensan, si considera el aborto como un delito, castigado incluso con reclusión. 
Los invito a la reflexión, a defender como yo los principios éticos básicos de la naturaleza humana. A no dejarse convencer por un discurso que mal utiliza la palabra “libertad” con fines malignos, demagógicos.
Sin importar tu raza, tu color, tu preferencia sexual o política, únete a la lucha por la vida. Porque como dice una frase, ¿cómo podemos nosotros considerar el aborto,  exterminar una vida, si en el caso de que nos hubieran abortado ni siquiera estuviéramos aquí?.
 
Dios, patria y libertad

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