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Siria

ONU pide a la comunidad internacional que supere su división sobre Siria

Lunes 18 Junio 2012 | 11:25

La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, pidió hoy a la comunidad internacional que "supere sus divisiones" sobre Siria para garantizar que responden ante la Justicia quienes han cometido crímenes contra la Humanidad.

Pillay abrió en Ginebra la vigésima sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU con un llamamiento claro a los Estados miembros: "Urjo a la comunidad internacional a superar divisiones y trabajar para poner fin a la violencia y a las violaciones de los derechos humanos de las que ha sido objeto el pueblo de Siria".
"También debemos realizar los mayores esfuerzos posibles para garantizar que responden ante la Justicia los autores (de crímenes contra la humanidad), incluidos aquellos que han atacado a los observadores de la ONU en Siria", agregó la Alta Comisionada.
La petición de Pillay se produce en medio del recrudecimiento de los enfrentamientos armados en Siria, que hace tiempo convirtieron en papel mojado el acuerdo de alto el fuego de abril pasado y que prácticamente han hecho fracasar los esfuerzos de mediación del enviado especial de la ONU y la Liga Árabe para ese país, Kofi Annan.
Los reiterados ataques contra la población civil y la espiral de violencia en la que se han embarcado también los grupos armados de oposición, sospechosos igualmente de crímenes contra la humanidad, dificultan sobremanera la tarea de la ONU, cuyos observadores sobre el terreno han tenido que tomar distancia por razones de seguridad.
La Alta Comisionada indicó que la decisión de devolver a los 298 "cascos azules" de la ONU a sus bases responde a "los diarios ataques contra sus convoyes que intentaban acceder a ciudades y pueblos en Siria, incluida la ciudad de Al Hafa el 12 de junio, para documentar graves violaciones de los derechos humanos".
La Misión de Supervisión de la ONU en Siria (UNSMIS) "ha tenido que suspender sus operaciones desde el 15 de junio. Esta suspensión se produce mientras civiles inocentes son asesinados cada día", agregó Pillay, quien señaló que la situación actual de violencia "representa también un riesgo significativo para los observadores de la ONU".
"La situación en Siria sigue deteriorándose y el sufrimiento de los civiles ha aumentado significativamente. La escalada de violencia ha limitado la capacidad de la Misión de Supervisión de la ONU en Siria para desarrollar su mandato", explicó.
Pillay insistió en que todas las violaciones de los derechos humanos cometidas por todas las partes en conflicto han de terminar y en que "el Gobierno de Siria debería detener inmediatamente el uso de armamento pesado y el bombardeo de zonas pobladas".
"Estas acciones representan crímenes contra la humanidad y posibles crímenes de guerra", subrayó la Alta Comisionada.
Tras varias resoluciones de condena del Consejo de Derechos Humanos contra el Gobierno de Siria por la represión de la rebelión opositora que comenzó en marzo de 2011, este foro de la ONU volverá a tratar la situación del país árabe el próximo día 27.
Ese día, la comisión independiente de investigación sobre violaciones de los derechos humanos en Siria, que aún no ha recibido autorización para visitar el país, presentará un nuevo informe sobre la matanza de la localidad de Al Hula, donde fueron asesinados un centenar de civiles, la mitad de ellos mujeres y niños.
Mientras tanto, en los pasillos de la ONU se especuló con la eventual celebración de una conferencia internacional en Ginebra el próximo día 30 para abordar la situación en Siria, con el fin de plasmar la idea de Annan de crear un "Grupo de Contacto", con participación de China y Rusia, que permita lograr resultados.