Actualizado hace: 39 minutos
INVIERNO
Lluvias dejan su huella destructora en Manabí

En la geografía manabita hay huellas de los efectos del actual invierno, caracterizado por episodios de lluvias intensas, que han provocado crecientes de ríos, o quebradas, y a su vez inundaciones que han destruido cultivos.

Miércoles 08 Febrero 2012 | 00:00


Este último es el caso de José Luis Ureta, agricultor de San Bartolo de Charapotó, quien está  desesperado, pues perdió sus sembríos de arroz que quedaron inundados por las crecientes del río Portoviejo que, en este recinto se desbordó, inundando todo el valle.
Ureta tenía cuatro hectáreas de la gramínea que estaba próximo a cultivar sin embargo el domingo le llegó el agua y todo quedó bajó un metro de líquido. Muy triste contó que junto a su familia prestaron 6.000 dólares al Banco Nacional de Fomento para la siembra. Ahora todo se hizo agua.
Segùn Dennis Centeno, presidente de las comunidades de Charapotó,  en estos sectores ya unas 140 hectáreas de cultivos de arroz y maíz se han inundado,  además árboles de mango y palmeras soportan gran cantidad de agua por lo que se pudrirán advirtió.
Charapotó es el valle más bajo y plano de Manabí, los ríos Portoviejo y Chico de gran afluente en invierno descargan sus aguas que allí se unen con el mar.
Mientras, en la capital manabita, ayer se dio una creciente del río Portoviejo, con un incremento de 10 a 15 centímetros de altura en partes bajas. En la Secretaría de Gestión de Riesgo indicaron que hubo un incremento de 10 a 15 centímetros, que en la noche topó la ciudadela La Paz, sector del puente Santa Cruz y otras zonas bajas.
Se aclaró que el aumento del volumen es por la suma de las aguas de quebradas en Lodana, Estancia Vieja y Colón, mas no por un rebose en Poza Honda, donde el nivel del agua alcanza la cota 104,50, siendo el límite de desborde la cota 107, se confirmó desde la Secretaría de Gestión de Riesgo.

 CASAS EN RIESGO.
En Andrés de Vera, al encontrarse la calle San Eduardo con la ladera, los vecinos están preocupados porque aseveran que un muro de 35 metros de largo y siete de alto, terminado hace tres meses, está cediendo.
Tony García teme que haya un deslizamiento y su casa caiga. Dice que la tierra se está asentando y en especial cuando llueve; incluso, ya se formó una grieta.
Cerca de ahí está la casa de Carlos Ceme y Rita García, cuyas vigas se han doblado por el movimiento de la tierra, que se ha cuarteado. Ya destruyó la letrina.
Mientras, en Montecristi, las familias que viven en las laderas del cerro Mirador, de La Pila, están preocupadas por los continuos deslizamientos de tierra. Las paredes de la casa de la familia Santana Merchán están cuarteadas. Eso se debe a que tierra arcillosa copó parte de la casa, de hormigón armado.

 vialidad. Llegar a Flavio Alfaro desde los diversos sitios rurales se ha convertido en una verdadera odisea para sus habitantes, debido a la precaria condición en la que se encuentran las vías, afectadas seriamente por la estación invernal.
En Jipijapa las lluvias acentúan los daños en calles deterioradas, caso concreto en la avenida Martiniano Delgado, que es el acceso a la ciudadela Eloy Alfaro, además en lcalles periféricas que no tienen lastrado.
En Jaramijó, vecinos de San Rafael piden a la alcaldesa Patricia Moncayo pavimenten las calles intransitables.

 

 PROBLEMAS
Varias calles y ciudadelas del sector de Los Perales, en San Vicente, y de Bahía de Caráquez sufren los estragos del invierno. Familias evacúan aguas que ingresan a sus casas.

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