Actualizado hace: 8 horas 4 minutos
Brasil
Indignación tras 11 muertos en edificios derrumbados
Bomberos trabajan en el rescate de víctimas en el lugar donde tres edificios se desplomaron el miércoles en el centro de Río de Janeiro

El derrumbe de tres edificios en Río de Janeiro alcanzó un balance de once muertos y al menos quince desaparecidos y causó indignación en Brasil por los indicios de negligencia que pudieron haber contribuido a la tragedia.

Viernes 27 Enero 2012 | 14:20


Los cuerpos de socorro trabajan de forma ininterrumpida desde el momento del siniestro, en la noche del miércoles, y hoy consiguieron retirar siete cadáveres de los escombros de los tres edificios de oficinas que se levantaban en la calle Treze de Maio, situada en el sector de Cinelandia, en el centro histórico de la ciudad.
El teniente coronel Luciano Sarmento, del cuerpo de bomberos, dijo que los trabajos de búsquedas se encuentran "en la fase final" y podrían ser concluidos esta noche o mañana.
"Estamos en un momento crucial, creemos que el resto de víctimas están localizadas en esa área", aseguró el bombero, en alusión a una montaña de escombros donde se cree que están las ruinas de una aula donde una decena de personas asistía a un curso nocturno de informática en el momento del siniestro.
Los bomberos han confirmado hasta el momento la recuperación de los cadáveres de cinco mujeres y cuatro hombres y de otras dos víctimas que estaban carbonizadas debido a un pequeño incendio deflagrado después del desplome, por lo que no se ha podido determinar su sexo.
La cifra de desaparecidos es incierta y las autoridades la han calculado entre quince y veinte personas, en función de las notificaciones realizadas por familiares.
El secretario regional de Defensa Civil y comandante del cuerpo de bomberos, Sergio Simões, admitió que no hay más esperanza de encontrar algún superviviente por el "escenario" de los escombros y por el tiempo transcurrido desde el miércoles.
Uno de los fallecidos, Celso Renato Braga Cabral Filho, de 46 años, fue enterrado hoy envuelto en una bandera del club de fútbol Flamengo en un cementerio de la ciudad de Niteroi, vecina a Río.
Cabral trabajaba en el departamento de personal de la empresa de informática Tecnología Organizacional, que ocupaba seis plantas en el edificio más alto y que era responsable de las obras que se realizaban en el predio, que carecían de permiso oficial.
Las autoridades brasileñas sospechan que esas obras hayan sido la causa de los problemas de estabilidad del edificio más alto, ya que varios testigos dijeron que se derribaron todas las paredes en algún piso, aunque la empresa ha negado esa versión.
Jorge Willians, un abogado de la compañía, dijo que la obra no afectó la estructura del edificio porque "todos los pilares eran externos" y las únicas paredes que se habían derribado eran de ladrillos y solo servían de "divisorias".
Al margen de la responsabilidad de la empresa, la prensa brasileña fue unánime al criticar hoy la escasa vigilancia de los poderes públicos y la proliferación de construcciones ilegales y con prácticas peligrosas.
 

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