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Chamanes limpian y bendicen a Correa

Chamanes limpian y bendicen a Correa

Lunes 15 Enero 2007 | 17:17

Un grupo de chamanes ecuatorianos acudieron hoy a Zumbahua, donde invocaron a los dioses de los Andes para "limpiar" de malas energías y bendecir al presidente electo de Ecuador, Rafael Correa.

La "limpia", con ramas, plantas, flores y licor bendecidos, es un ritual ancestral de las comunidades de la sierra andina, para purificar los espíritus y eliminar las malas energías acumuladas o que podrían contagiar a las personas sobre las que recaen los ritos. Correa, que mañana tomará posesión oficial de la Presidencia, fue hoy investido por los pueblos indígenas de su país, en Zumbahua, un pueblo enclavado en la cordillera andina de la provincia de Cotopaxi, a unos 120 kilómetros al sur de Quito. Con la presencia fuertemente vitoreada de los presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y de Bolivia, Evo Morales, Correa recibió de manos del prefecto de Cotopaxi, César Umajinga, el Bastón de Mando, un símbolo indígena para gobernar con sabiduría. La ceremonia fue especial para Correa, porque volvió a Zumbahua, un pueblo al que considera su segunda tierra, pues nació en la costera Guayaquil, pero fue en estas altas parameras donde comenzó como profesor y fue catequista. En una tarima en la plaza central de Zumbahua, llamada Rumiñahui, en honor a un guerrero indígena, Correa, Chávez y Morales lanzaron al aire palomas de la paz y coincidieron en que sus mandatos, junto con otros de la región, son parte de la transformación política en América Latina. La voz del antiimperialismo resonó con fuerza en Zumbahua, rodeada de montes milenarios, donde Correa enseñó catecismo y solidaridad. Este poblado, que hoy se vistió de fiesta para recibir a Correa, Chávez y Morales, fue el lugar donde el nuevo presidente de Ecuador, cuando era joven, ayudó a los misioneros salesianos, enseñó catecismo y fue maestro para muchos vecinos, que hoy le recuerdan como "el Rafael" o el "mashi", compañero en quechua. "Era estricto, pero bueno. A veces juntaba a todos los alumnos del catecismo para repartir comida a bastantes familias de la comunidad", recuerda Paco Francisco Riofrío Gualotuña, ahora seguidor de Correa en Zumbahua. Paco Francisco estudió catecismo con Correa, que estuvo en Zumbahua hace más de 20 años, cuando aprendió a ser un "mejor ser humano, sencillo y humilde, pero firme y valiente". El indígena aseguró a Efe que, con "el mashi Correa, esto tiene que cambiar", en referencia a las precarias condiciones en las que viven miles de indígenas de la Sierra y la Amazonía ecuatorianas. El colectivo indígena abarca, según datos de varias organizaciones, al 35 por ciento de la población ecuatoriana y su fuerza se hizo sentir en Zumbahua, que vio como cientos de campesinos pobres bajaban de los cerros al poblado para escuchar y ver al misionero salesiano, que se ha convertido en una leyenda en esta tierra de pajonales y cultivos de patatas. Pero en la concentración no sólo figuraron indígenas, también mestizos y decenas de extranjeros, venezolanos, bolivianos, colombianos y hasta cubanos. También dos "gringos", uno estadounidense y otro de Canadá, activistas que enarbolaban pancartas de sacos de yute rayados con consignas antiimperialistas. Hardy Scott, el canadiense, dijo a Efe que con su amigo Bill Bradley, el estadounidense, se encontraron en hace unos cuatro meses en Nicaragua y decidieron visitar a los países con gobiernos de izquierdas. "Estamos viajando por América Latina, apoyando las democracias sociales del continente", señaló Scott, tras indicar que su periplo ya pasó por Venezuela y que luego continuará en Bolivia. "Somos gringos. Demandamos al Gobierno de EEUU que pare la guerra contra los pueblos del mundo", señalaba la pancarta de Bradley, mientras que la de Scott repetía: "somos gringos, antiimperialistas y apoyamos a las democracias de Venezuela, Bolivia y Ecuador". Los "gringos" advierten que "esta es la hora de ustedes (los latinoamericanos), porque deben decidir su futuro de forma soberana, sin imposiciones de ninguna potencia", según Bradley. Tras la investidura, en la que Correa recibió el Bastón de Mando, labrado en madera de chonta, y en el que figuraban las banderas de Ecuador, Cotopaxi y la "wipala" de los indígenas, Zumbahua siguió con su "fiesta de la esperanza". EFE