Actualizado hace: 10 minutos
Continúa el miedo en Guayaquil
Temen a drogas y a Satán tras descuartizamientos

Recelo, escepticismo y, sobre todo, miedo son los sentimientos que rondan a los moradores de la cooperativa Guerreros del Fortín, ubicada en el noroeste de Guayaquil.

Lunes 16 Enero 2012 | 14:10

Pero ese ambiente denso no es reciente, sino su tónica diaria salpicada por la inseguridad y el expendio de drogas a niños y adultos, que hasta hace poco se realizaba abiertamente.
Allí irrumpió la Policía la noche del 6 de enero pasado para capturar a Fidel Palomino (alias "Fito"), de 31 años; Félix Johnny Rosales (alias "Johnny"), de 24 años; José Vega (alias "Baquely"), de 39 años; Rony Alvarado (alias "Perico"), de 20 años; Eduardo Rodríguez, de 20 años (alias "Tres Lágrimas"), y Carlos Eusebio Caicedo (alias "Chambero"), de 44 años. Luego, los uniformados capturaron a Eduardo Salas (alias "Primo"), de 31 años. Todos confesaron algún grado de participación en los asesinatos, descuartizamientos y despojo de los restos de Josué Sancán Sánchez (17 años) y Ángel José Estrella Gutiérrez (20 años), victimados el 18 y el 30 de diciembre, respectivamente.
Los crímenes se cometieron en dos endebles viviendas ubicadas en ese sector y, según versiones de los implicados, estuvieron matizados por rituales satánicos.
El cuerpo de Sancán, cercenado en 13 partes, apareció el 19 de diciembre anterior dentro de dos sacos de yute tirados en la cooperativa Nueva Prosperina, a menos de 50 metros de la casa de su madre. Mientras, fragmentos de los brazos y piernas de Estrella, repartidos en dos bultos, fueron abandonados en las cooperativas Balerio Estacio y Guerreros del Fortín los días 31 de diciembre y 2 de enero. La Policía busca aún su cabeza y su dorso.
A partir del primer hallazgo y de la denuncia de la madre de Sancán, Elsa Sánchez, se iniciaron la investigación fiscal y el trabajo de inteligencia policial en la zona, siendo decisivos los testimonios de uno los procesados y de un anónimo para hacer efectivo el operativo.
La Policía llegó primero a la casa de construcción mixta de (a) "Chambero" y capturó a tres; luego, rodeó un cerro ubicado a escasos metros, en cuya cúspide se levanta la casa de caña de (a) "Lágrimas". Allí cayó el resto.
"Ya cuando hicieron el último (descuartizamiento), se volaron arriba (del cerro), supuestamente decían que de allá veían todo, pero la Policía es más astuta", comentó Luis (nombre ficticio), morador de la cooperativa.
En el sector era secreto a voces que los procesados estaban detrás de los macabros asesinatos. "Estaba conversando con un pana que fuma (marihuana), que me dijo: "Yo me metí ahí, loco (en la casa de Lágrimas), y lo veía (a una víctima) amarrado de cabeza". Así tenían torturando a la gente que no les pagaba la droga. (...) El Eusebio (Chambero), el "Baquely", eran enterradores: botaban los cadáveres. El cabecilla era el "Fito", ese era el que los torturaba", susurró Luis, que aseguró también que es falso que mataran y descuartizaran por satánicos.
Con ese criterio coincidió el jefe de la Policía Judicial de Guayas, Marcelo Tobar. "Los hechos satánicos no están claramente evidenciados como para decir: "Esa es una hipótesis acertada". No tenemos muñecos con alfileres o guijas", aseguró en la presentación de los procesados.
Además, en los allanamientos se encontraron más de 600 gramos de droga y una balanza digital.
"En el sector hay tres mafias que están operando en la venta de droga y que controlan el territorio", aseguró uno de los apresados en su rendición de versión. El mismo dijo que "Papelito", como llamaban a Ángel José Estrella, trabajaba para "un mafioso conocido como "Negro Flores"". A Josué Sancán, en cambio, varios de los procesados lo relacionaron con la pandilla La Nación del Hierro.
Aún así, los agujeros en las manos amputadas de Estrella hacen pensar en un rito satánico.
"Pude ver que se encontraba un cadáver crucificado con cuartones, sus manos estaban clavadas, su cuerpo en posición de cabeza hacia abajo, también tenía el cuello cortado y el pecho apuñalado en forma triangular", narró Eduardo Salas. "Le oramos a Satanás para obtener el poder y el dominio", dijo "Perico" a periodistas poco después de su captura. Explicó que a Estrella le incrustaron tres velas en la cara y tres en el pecho, formando dos triángulos que abrirían las puertas del infierno.
La mayoría de procesados coincidió en que Fidel Palomino dirigía los ritos. (DAD)
 
Más datos
El jueves y el viernes anteriores, la Policía dirigió el drenaje y la excavación del patio de la villa 21, manzana 1092 de la cooperativa Guerreros del Fortín, en donde presuntamente habrían enterrado la cabeza y el dorso de Ángel José Estrella Gutiérrez. No tuvo éxito. La familia de la víctima se niega a retirar de la Morgue los fragmentos de sus extremidades hasta que no se encuentre la cabeza.
La fiscal que lleva ambos casos, Gladys Murillo, aseguró que no vinculará los procesos pues, pese a que la misma banda cometió los crímenes, se dieron en fechas distintas.
La instrucción por la muerte de Sancán cayó en el Juzgado XIV de lo Penal de Guayas. El caso de Estrella cayó en el Juzgado XIX de la misma Corte, y la fiscal Murillo ya pidió audiencia para iniciar la instrucción.
La policía está detrás del rastro de otros cinco involucrados con el asesinato y el descuartizamiento de Sancán y Estrella. Uno estaría, a punto de ser capturado.
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