Actualizado hace: 16 minutos
Octavio Loor Mendoza
CONDUCCIÓN AGRESIVA Y FURIA CALLEJERA

En el diario transitar nos encontramos con una inmensidad de conductores con diferentes actitudes, lo cual nos llama a estar alerta, ya que muchos de ellos poseen características no tan buenas que nos llevarían a tener un riesgo en nuestras vías; me refiero a los conductores agresivos. Veamos qué significado tiene esta frase

Lunes 09 Enero 2012 | 00:00

Conducir agresivamente incluye exceder el límite de velocidad, puede llevar a seguir muy de cerca, cambiar de carril frecuente o bruscamente sin hacer señales, pasar en el arcén o en porciones no pavimentadas de la carretera, o acosar a automovilistas por no apartarse del camino. Los conductores agresivos también pueden no pararse en señales de pare o en luces rojas, pasar a autobuses escolares parados, no mantenerse a la derecha, conducir cuando están afectados por el alcohol o las drogas y manejar imprudentemente. Unos amenazan o intentan causar daño físico a otro conductor. Así es como conducir agresivamente se puede convertir en una furia callejera.
Al verse enfrentado con un conductor agresivo:
Evite mirarle a los ojos para que no crea que lo desafía; manténgase tranquilo y relajado, tome cualquier oportunidad de apartarse sin peligro. No intensifique la situación. Ponga su orgullo en el asiento trasero. No desafíe a un conductor agresivo aumentando la velocidad o intentando mantener su posición en el carril donde transita.
Lleve el cinturón de seguridad y anime a sus pasajeros a que hagan lo mismo. No haga caso de gestos acosadores y de insultos, y no vuelva a hacerlos o decirlos usted.
Para evitar convertirse en un conductor agresivo:
Deje suficiente tiempo de viaje para llegar a su destino sin retraso, cambie su horario para evitar manejar durante períodos altos de congestión en las carreteras.
Si usted se retrasa, llame y avise para poder relajarse. No maneje cuando está enojado, molesto o excesivamente cansado. Haga que su vehículo sea cómodo. Escuche una música relajante y evite situaciones que le aumentarán la ansiedad.
Al conducir, relájese y esté consciente de su postura. Échese hacia atrás en el asiento, deje de apretar con fuerza el volante y no rechine los dientes. Dé a los demás el beneficio de la duda; sea educado, cortés y comprensivo.

Usted puede controlar sus propias reacciones hacia otros conductores. Si otra persona conduce agresivamente, no tome represalias. Si usted tiene el derecho de paso, no crea que sea un derecho absoluto. Esté preparado para ceder el derecho de paso para evitar un choque o para prevenir confusiones. Esperar unos segundos para otro conductor es mucho mejor que arriesgar un choque. Saber que usted “llevaba la razón” no recuperará los gastos o el dolor de una colisión.< 

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