Actualizado hace: 2 horas 32 minutos
EMBARAZO PRECOZ: ¿INSTINTO O MODA?
EMBARAZO PRECOZ: ¿INSTINTO O MODA?
Por: Lenin Zamora Loor
leninzamora@hotmail.com Licenciado-docente

Viernes 06 Enero 2012 | 00:00

Un preocupante hecho que se da con mucha frecuencia es el embarazo y relaciones sexuales desordenadas en adolescentes. Es el motivo de este artículo, que no pretende lesionar sino orientar y concienciar a llevar una vida más digna, coherente y responsable.

Desde la concepción en sí somos seres sexuados, hecho innegable, pero algunas veces usado como pretexto para practicar una sexualidad mal entendida y sin moderación. La mujer, la más hermosa creación con que Dios dotó al mundo, nace con ese instinto maternal, aunque ese instinto o deseo se debe a veces a relaciones precoces; desorientación, falta de valores, y también la sociedad que con sus múltiples taras las empuja a convertirse prematuramente en madres. Es así que la maternidad se la concibe como un deseo particular que tomará diferentes formas en cada mujer, dependiendo de las circunstancias y su formación.
El psicoanálisis ha mostrado que el deseo de tener un hijo no corresponde a la realización de una supuesta esencia femenina, sino que es propia de una posición a la que se llega después de una compleja historia, en las que se fundamentan las relaciones que la mujer ha tenido en la infancia con sus padres; es decir que no es natural sino histórica, es el resultado de aceptar la feminidad como algo compatible con la maternidad, y el hecho de ser mujer como algo placentero y no asociado a sufrimiento y sacrificio. Todo lo manifestado anteriormente se conjuga para entender tan delicado tema.
Hombres y mujeres del mundo compartimos hoy una forma de experiencia vital de espacio y tiempo, de posibilidades y peligros de la vida, de avances tecnológicos a los que comúnmente llamamos modernidad. Y este ser modernos nos hace encontrarnos en un medio ambiente que nos promete aventura y emociones superfluas, sin sentido crítico-reflexivo amenazando con enajenar y destruir todo lo que tenemos, lo que sabemos y lo que somos.
La globalización, los medios modernos de comunicación, y el compartir experiencias sexuales entre sí, bombardean la frágil mentalidad de los jóvenes con corrientes extrañas a nuestra propia cultura e idiosincrasia; la etnicidad, las clases sociales, la religión, e ideologías son absorbidas por comportamientos ajenos a nuestra cultura, incidiendo negativamente en las conductas.

 Competencia es, pues, de padres maestros, jóvenes y la sociedad a orientar, educar y formar a nuestros niños y adoleSscentes para lograr que sean más auténticos, desarrollando así una conciencia crítica, responsable y coherente.< 

  • ¿Qué te pareció la noticia?
  • Buena
  • Regular
  • Mala

Recomendadas para ti: