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Arturo Ceballos Delgado

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Arturo Ceballos Delgado

LOS PODERES DEL ESTADO

POR Arturo Ceballos Delgado

Jueves 06 Octubre 2011 | 00:00

Cuando Montesqueiu en su obra “Del espíritu de las leyes”, sugiere una ordenacion y distribucion de las funciones del estado; recomienda la separacion de poderes, a lo que se unen Alexander Hamilton, John Locke, Jea- Jacques Rousseau y muchos otros filósofos de la época y al igual que en la vieja Grecia, tambien Aristóteles en su libro “Política” aconseja que los poderes del estado sean independientes con una específica función: el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial. No creo que Montesqueiu ni Aristóteles jamás imaginaron que una idea con tanto sentido común, a través del tiempo, por las vanidades, la política, la desconfianza, la intolerancia, la envidia, la avaricia y el odio estos pilares de la democracia, se hayan prostituido.

Cuando un presidente es electo y tiene un plan de gobierno para beneficiar a su pueblo para que éste tenga justicia, educación, empleo, salud vialidad, vivienda y una vida feliz, como lo manda la constitución en nuestro país, uno de los poderes del estado empieza a desquebrajarse, en vez de  cooperar, para  ayudar y  darle un feliz término a este noble propósito.  El poder del estado mas controversial el Legislativo, se manifiesta y actúa como una manada de loras en donde nadie se entiende volviéndose en lo que llamo, la asamblea de “BABEL”. Pierden su rol para el que fueron electos y no emiten las leyes que se solicitan para la funcionabilidad del estado,  arrinconan al ejecutivo y lo hacen el primer legislador, dada la inoperancia e ineficacia de ella para que éste elabore las leyes que se requieren.
Es necesario decirlo, en esta "asamblea de babel" hay mujeres y hombres honestos y de calidad como tambien golpistas, saboteadores viejos, nuevos y  mañosos políticos que más les interesa llenarse sus bolsillos de dinero que hacer el trabajo para el que fueron electos; se regalan subiéndose a las tarimas para  satisfacer su vanidad, llenarse de los cinco minutos de fama  y por no tener la suficiente capacidad, cubren su incompetencia con el insulto, la  patanería y a esto se auto llaman la oposición.

El poder Judicial, la joya, el preciado diamante en la vida republicana ha sido pulido con descaro por muchos políticos tanto del ejecutivo como del legislativo, que no han respetado su independencia al decir de muchos, siempre ha caído en las garras de la política. Después de una consulta popular, está en reparacion, con un final incierto. 

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