Actualizado hace: 12 minutos
Alex Mejía
Washington y la fragilidad de un enfermo

Hace dos semanas en Washington explotó la bomba que ha significado la inesperada enfermedad de un Senador Demócrata. ¿Por qué le interesa eso al Ecuador? Por una razón muy sencilla: nos dimos cuenta de que el escenario político en Estados Unidos (y por ende nuestra relación bilateral) es mas frágil de lo que pensábamos. El 13 de diciembre pasado, el Senador de Dakota del Sur, Tim Johnson, estaba dando una conferencia de prensa cuando empezó a tartamudear. Terminó siendo operado esa misma noche por el derrame cerebral que había sufrido. Su enfermedad dejó ver inmediatamente la fragilidad que tiene el balance del poder en este país, pues los votos en el Senado están divididos 51 a 49 a favor de los demócratas. Si un Senador demócrata se muere o queda enfermo por largo plazo tiene que ser reemplazado y la balanza podría cambiar de manera que toda la política –interior y exterior- de los Estados Unidos sería reenfocada. En el caso específico del senador Johnson, su sucesor tendría que ser nombrado por el Gobernador de Dakota del Sur, Mike Rounds. El pequeño detalle es que ese Gobernador no es demócrata, sino republicano, y por ende nombraría como su reemplazo a un nuevo Senador republicano. Con ese nuevo voto a favor de los republicanos, la composición del Senado queda 50 a 50. Eso parece bastante neutro hasta que recordamos que, según la Constitución de este país, el Presidente del Senado es el Vicepresidente de los Estados Unidos. Lamentablemente (para los demócratas al menos) el Vicepresidente Cheney es republicano y él tendría en sus manos el voto a favor de su partido. El control del Senado volvería a manos de los republicanos. Colorín colorado, la alegría del Partido Demócrata se habría terminado. Así nomás, …por la fragilidad de un enfermo. Al Presidente Correa le conviene más tratar con un Senado demócrata que con un Senado republicano. Ya sabemos que los republicanos no nos quieren mucho. Gracias a Dios nuestro Ministro de Comercio Tomas Peribonio y el Embajador en Washington Luis Gallegos lograron hace poco la renovación del ATPDEA para que nuestras exportaciones sigan entrando a este mercado gigante sin pagar aranceles. Ahora bien, eso sólo pospone la agonía, pues en junio próximo, el Senado volverá a tratar el tema y a ver si las condiciones impuestas para la nueva renovación fueron cumplidas. No estamos seguros del resultado en junio, pero sí estamos seguros de que quienes controlen el Senado tienen mucho que ver con el futuro de nuestras exportaciones. Amanecerá y veremos…

Jueves 28 Diciembre 2006 | 20:45

Hace dos semanas en Washington explotó la bomba que ha significado la inesperada enfermedad de un Senador Demócrata. ¿Por qué le interesa eso al Ecuador? Por una razón muy sencilla: nos dimos cuenta de que el escenario político en Estados Unidos (y por ende nuestra relación bilateral) es mas frágil de lo que pensábamos. El 13 de diciembre pasado, el Senador de Dakota del Sur, Tim Johnson, estaba dando una conferencia de prensa cuando empezó a tartamudear. Terminó siendo operado esa misma noche por el derrame cerebral que había sufrido. Su enfermedad dejó ver inmediatamente la fragilidad que tiene el balance del poder en este país, pues los votos en el Senado están divididos 51 a 49 a favor de los demócratas. Si un Senador demócrata se muere o queda enfermo por largo plazo tiene que ser reemplazado y la balanza podría cambiar de manera que toda la política –interior y exterior- de los Estados Unidos sería reenfocada. En el caso específico del senador Johnson, su sucesor tendría que ser nombrado por el Gobernador de Dakota del Sur, Mike Rounds. El pequeño detalle es que ese Gobernador no es demócrata, sino republicano, y por ende nombraría como su reemplazo a un nuevo Senador republicano. Con ese nuevo voto a favor de los republicanos, la composición del Senado queda 50 a 50. Eso parece bastante neutro hasta que recordamos que, según la Constitución de este país, el Presidente del Senado es el Vicepresidente de los Estados Unidos. Lamentablemente (para los demócratas al menos) el Vicepresidente Cheney es republicano y él tendría en sus manos el voto a favor de su partido. El control del Senado volvería a manos de los republicanos. Colorín colorado, la alegría del Partido Demócrata se habría terminado. Así nomás, …por la fragilidad de un enfermo. Al Presidente Correa le conviene más tratar con un Senado demócrata que con un Senado republicano. Ya sabemos que los republicanos no nos quieren mucho. Gracias a Dios nuestro Ministro de Comercio Tomas Peribonio y el Embajador en Washington Luis Gallegos lograron hace poco la renovación del ATPDEA para que nuestras exportaciones sigan entrando a este mercado gigante sin pagar aranceles. Ahora bien, eso sólo pospone la agonía, pues en junio próximo, el Senado volverá a tratar el tema y a ver si las condiciones impuestas para la nueva renovación fueron cumplidas. No estamos seguros del resultado en junio, pero sí estamos seguros de que quienes controlen el Senado tienen mucho que ver con el futuro de nuestras exportaciones. Amanecerá y veremos…
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