Actualizado hace: 8 horas 53 minutos
COPA AMÉRICA
no calientan el torneo

Hasta el momento los estelares no han sido capaces de arrancar aplausos para ahuyentar el frío que azota a Argentina. Sus actuaciones de casi bajo cero, invitan más al bostezo que al cálido aplauso.

Lunes 11 Julio 2011 | 00:00

El termómetro no afloja. La Copa América va tomando color pero la temperatura permanece más fría que cualquier otro invierno en Argentina. 
Las noticias hablan casi en la misma proporción de la ola polar que del mayor torneo continental de fútbol. 
Si bien ambos temas tienen un denominador común: tanto dentro como fuera del campo de juego, el frío se adueña de todo. Y no se habla estrictamente del clima, sino también de la redonda. 
La Copa América es recibida en Argentina por una masa de aire polar que provoca un brusco descenso de la temperatura, en contraposición a lo que ocurría en la última edición del torneo, en Venezuela, por lo que el abrigo y la gorra son imprescindibles para acudir a los estadios.
Cuando se han jugado doce encuentros, los grandes candidatos aún están en deuda y el buen juego brilla por su ausencia.
Argentina juega de local y tiene en sus filas al que está considerado el mejor futbolista del mundo y a un puñado de estrellas del balompié europeo. Aún así, la Copa América 2011 parece más una pesadilla que un sueño. 
Las dos figuras del certamen, por este orden: Lionel Messi y Neymar, arrancaron como el clima: fríos. 
Las enormes expectativas se quedaron congeladas, ya que los astros no brillan y sus selecciones, contagiadas, tampoco están al nivel deseado y no calientan el ambiente futbolero.
Sobre Messi, además, pesa la presión propia de demostrarse -como él mismo lo ha dicho- ante el público de su país, que prácticamente nunca lo vio hasta que se convirtió en la figura del Barcelona de España.
Sus movimientos y gestos son seguidos minuciosamente por las cámaras cuando está dentro de la cancha. 
La conclusión inmediata (y hasta simplista) es que Messi no muestra con Argentina lo que hace en Europa.  
 
El escasez de gol.  
El gol es el orgasmo del fútbol. Como el orgasmo, el gol es cada vez menos frecuente en la vida moderna.
Hace medio siglo, era raro que un encuentro terminara sin goles: 0 a 0, dos bocas abiertas, dos bostezos. 
Ahora, los jugadores se pasan todo el encuentro colgados del travesaño, dedicados a evitar los goles y sin tiempo para hacerlos.
El entusiasmo que se desata cada vez que la bala blanca sacude la red puede parecer misterio o locura, pero hay que tener en cuenta que el milagro se da poco.
 
Desapercibidos.  Este año Paraguay, Ecuador, Venezuela y el campeón defensor, Brasil, a pesar de tener jugadores internacionales, astros futbolísticos y goleadores en auge, no son contundentes frente a las redes.
El trío ofensivo auriverde, integrado por Robinho, Pato y Neymar, no ha mostrado el “jogo bonito” que los caracteriza. Hace tres años los monarcas exponentes marcaron 17 tantos y en Perú-2004 fabricaron 13.
Se espera mucho más del tridente uruguayo conformado por Diego Forlán, Édison Cavani y Luis Suárez, figuras indiscutibles que llevan el peso del desequilibrio para la ofensiva.
Por su parte, los arietes paraguayos Lucas Barrios y Nelson Haedo Valdez, el artillero ecuatoriano Felipe Caicedo o el capitán venezolano Juan Arango, pese a liderar el ataque en sus respectivos conjuntos, no han dado muestras de su brillantez frente al arco. 
A la escasez de goles se une lo poco atractivo de los encuentros, pese a que algunos se esperaba que lo fueran.
La afición y los analistas aguardan ansiosos el campeón de la Copa América-2011, pero también más dianas que intensifiquen la emotividad de los compromisos. <
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