Actualizado hace: 18 minutos
MANABÍ
Ramo Grande no tiene accesos y la única escuela está cerrada

Es miércoles 6 de julio y en el sitio Ramo Grande de la parroquia La América, en Jipijapa, no hay luz hace dos días. Son casi las 11h00 y Erwin Tubay Lino, de 20 años, duda de que los de la empresa eléctrica -CNEL- estén enterados del apagón. "Es más, dudo que sepan en dónde es Ramo Grande", agrega.

Viernes 08 Julio 2011 | 00:00



Tubay Lino radica en Guayaquil, pero ha retornado para cuidar a sus tres primos, hijos de su tío "Wacho", quien, afirma, era el hombre más querido de la comunidad.
El tío "Wacho" al que se refiere Tubay Lino, era Walter Lino Rodríguez, dueño y chofer de  la camioneta de balde de madera, marca Toyota, de placas TCR-067, que chocó de frente contra un bus de la cooperativa Coactur, disco 72, de placas MAS-833. Este accidente ocurrió cerca del medio día del pasado lunes 27 de junio, en el kilómetro 17 de la vía Jipijapa-Guayaquil, específicamente en el sector El Páramo, lugar también conocido como "La Curva de la Muerte".
En la camioneta, según el reporte policial, viajaban cerca de 18 personas, en su mayoría niños de la escuela Manabí que regresaban de participar del desfile de aniversario de la parroquia La América.
El saldo del choque fue de cerca de 30 heridos y siete fallecidos, dos calcinados en su totalidad, entre ellos "Wacho".

 PUEBLO TRISTE. Desde el día de la tragedia, en Ramo Grande hay, por decirlo así, un ambiente de tristeza, pues seis de las víctimas eran de allí.
De hecho, las clases en la escuela Manabí, "la que le da movimiento a la comunidad y la única del sitio-no hay colegio-", dice Tubay Lino, están suspendidas y no se sabe cuándo se restablezcan. En las aulas hay bancas que comienzan a llenarse de polvo y el patio de monte; y, sobre todo, faltan los protagonistas: los 31 alumnos y los tres profesores.

 HERIDOS.Vielka Palacios, directora del plantel, está asilada en el hospital del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) de Guayaquil. Tiene golpes en todo su cuerpo y varios huesos fracturados. La otra maestra que también viajaba en la camioneta es Diana Delgado. Ella se recupera de varias heridas en la clínica del IESS en Manta. Su hermano, el tercer profesor de la escuela, no viajó y tampoco  ha llegado a dar clases. "Suponemos y entendemos que no viene porque está acompañando a su hermana", comenta Mercedes Lino, de 17 años, hija de "Wacho". A uno metros de ella está su hermano Fabián, de 10, quien todavía no entiende por qué no llega su papá en la camioneta, en la que siempre se paseaba con él. Esa ingenuidad de Fabián llena de pena a Mercedes, la misma que se siente en todo Ramo Grande. <

 

La camioneta era
la única del sitio

"Wacho" Lino Rodríguez tenía 45 años y en Ramo Grande era conocido por ser amiguero, pero ante todo por ser el único que tenía un carro. De hecho, la camioneta Toyota era la que, según su sobrino Erwin Tubay Lino, se fletaba para todo, incluso para sacar los productos agrícolas de la zona. "Era el carro de Ramo Grande", resume. Ahora sólo quedan dos camionetas, ambas de Paján, que hacen de transporte de pasajeros y realizan fletes hasta la comuna de Misbaque, a una hora de caminata hasta Ramo Grande. La otra vía, la que lleva hasta La Unión de Jipijapa  está cortada en dos tramos y resulta más lejana al ir a pie, explica Freddy Tubay, presidente del sitio.
A Tubay Lino lo que le preocupa sobre manera es dónde está la camioneta. Dice no saber nada del vehículo, pero espera que se lo repongan a la familia, pues afirma que ese era el principal sustento de ellos. <

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