Miércoles 27 Agosto 2014 | ACTUALIZADO HACE: 1 hora 14 minutos
Manta

Escopolamina, una droga peligrosa

Lunes 20 Junio 2011 | 00:00

El pasado fin de semana hasta el hospital Rafael Rodríguez Zambrano una madre asustada llevó a su hija, de 16 años, que estaba inconsciente.

La madre narró que la adolescente fue encontrada desmayada cerca de una tienda ubicada en la parroquia Eloy Alfaro, a donde había acudido a comprar unos dulces.
La menor contó después que unos individuos que se movilizaban en un auto se le acercaron y le exigieron que tomara una bebida, sino se la llevaban secuestrada.
Ella temerosa la tomó, pero se desmayó, y ante eso los tipos decidieron huir.
Los médicos del hospital Rafael Rodríguez Zambrano y la Policía presumen que ella fue víctima de una dosis de escopolamina o burundanga.
 efectos. La escopolamina es una sustancia que tiene el poder de suprimir la voluntad de las personas, les hace perder la memoria de todo lo que sucede durante el tiempo que dura su efecto. 
Actúa al entrar en contacto con la piel, dijo Wladimir León, jefe provincial antinárcoticos.
León explica que al estar bajo el efecto de la escopolamina la víctima no opone resistencia al ser desvalijada.
Esta sustancia psicotrópica, que es usada por shamanes para entrar en trance, ahora sirve para robar y puede causar la muerte, agrega León.
La utilización con fines delictivos de ese compuesto, también conocido como "burundanga", está extendida por toda Sudamérica, especialmente en Colombia, Ecuador, Venezuela, Perú y Bolivia, donde nacen las plantas de las que se extrae.
Esta droga es  manipulada con otras para producir ese efecto  y  convertirla en polvo o líquido, expresa el oficial.
 
 proceso. Una vez procesada los delincuentes buscan su víctima en las calles, cajeros o discotecas  y les impregnan la droga en alguna parte de su piel o les ponen  una dosis en una bebida.
Luego obligan a su víctima a retirar dinero del cajero o le roban sus pertenencias y hasta la llevan a la casa para desvalijarla.
León recomienda no aceptar nada de extraños como bebidas o caramelos, porque pueden estar contaminados con la droga. 
Lo que ocurre es que los delincuentes colocan la escopolomina con una jeringuilla en la bebida que está cerrada, como los jugos con envase plástico.
También  impregnan la droga en papeles y buscan la oportunidad para rozar la piel de la víctima y de esa manera la contaminan.
Pero la interrogante es ¿Por qué a los delincuentes que usan la droga no les afecta al estar en contacto con ésta?.

Wladimir León dice que se ponen laca de uñas en las manos y con ello forman un escudo que evita que la droga se ponga en contacto con  su epidermis (primera capa de la piel) y de esa manera no les hace efecto. Quienes usan la escopolamina para delinquir también se protegen poniéndose en la nariz protectores como algodón o isopos, para evitar oler la sustancia. Explica que los delincuentes vigilan a la víctima y la escogen de acuerdo a su estado de ánimo. Una persona que se muestra deprimida o estresada es una potencial víctima.<