Actualizado hace: 7 minutos
Hermes Bello Zambrano
Reina del camino

Quiero dejar por escrito y públicamente mi protesta, por la injusticia, el atropello y abuso del poder cometido contra una empresa auténticamente manabita y que fue forjándose paso a paso, lentamente, y ha subido escalón por escalón, innovando sistemas de seguro para los usuarios, servicio de solo sentado y ejecutivo, donde realmente se viaja cómodamente.

Lunes 24 Enero 2011 | 00:00

Por principio de lealtad y gratitud debo respaldar a la empresa en la que fui y soy usuario permanente, pero debo recordar que en la década del 70 al 80, durante mi  vida estudiantil universitaria en Guayaquil, siempre ocupé este servicio  de Reina del Camino y nunca tuvimos inconvenientes o accidentes de magnitud, pese a que en épocas de fiestas naturalmente venían  abarrotadas  de pasajeros, y las veces que protesté, como hasta ahora protesto.
Pero son los usuarios o pasajeros  los que me han  endilgado  epítetos, como el de aniñado, egoísta y ahora pelucón, en el lenguaje  burdo del correísmo. Me han  mandando  a que me compre  carro propio para que viaje  solo, y siempre  han apelado al derecho a viajar porque todos tienen familias  y quieren pasar  en su terruño  las  diferentes fiestas; pero no se han dado cuenta  del peligro y riesgo  que se corre  viajando  con exceso de pasajeros.
Son muy pocos los pasajeros  que prefieren  esperar y viajar  cómodamente en un transporte público, esto ocurre incluso  en los buses  urbanos.
Todos nos preguntamos, ¿y el control policial  de Quito a El Carmen? Es, ha sido y será nulo; por lo tanto ¿quiénes son los responsables  de la tragedia  de Navidad 2010: la Policía, los usuarios? ¿Por qué se sanciona  solo a la empresa Reina del Camino? Hubo otros  accidentes de otras empresas, ¿se ha actuado en contra de esas empresas? ¡Cómo  se ha  tratado  a Reina del Camino, es inaudito!
Todo es contra los manabitas. En años  anteriores se murieron  neonatos  en el hospital de Chone y en un acto  criminal  y de lesa humanidad se lo clausuró, dejando  desprotegido  a todo  un sector  de Manabí.
El poder  económico  y político  del Ecuador actual  cree que puede hacer y deshacer con Manabí y los manabitas, sus instituciones como el CRM y otras han desaparecido con el pretexto  de robos y latrocinios; pregunto: ¿en Quito y Guayaquil no hay  ladrones de levita? Los hay y en progresión geométrica.
¿Hasta cuándo Manabí soportará estos atropellos, estas injusticias, estos abusos  de poder? El pueblo  tiene  la respuesta. Sin duda  alguna, a los familiares  de las víctimas  de aquel accidente y de los neonatos  del hospital mi solidaridad y mis  condolencias. Que se haga  justicia, pero que no se abuse del poder,  que es efímero  y que tendremos que responder por nuestros actos ante la historia y ante la ley.

Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
  • ¿Qué te pareció la noticia?
  • Buena
  • Regular
  • Mala