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ESTUDIO
Horizonte despejado

¿Estudiantes universitarios de diversos países pueden sentirse satisfechos de su situación personal, aunque no estén de acuerdo con el mundo en que viven? Aparentemente sí, según un estudio.

Domingo 16 Enero 2011 | 00:00



 positivos. Un estudio de la Fundación BBVA determina que los jóvenes universitarios son muy críticos con la situación mundial y la de sus propios países, pero están satisfechos con su situación personal, experiencia académica y expectativas. Una oleada de optimismo hacia un futuro que, en estos momentos de crisis, se percibe incierto.
El “Estudio internacional sobre estudiantes universitarios” elaborado por la Fundación BBVA basa sus resultados en las entrevistas realizadas a más de 18.000 estudiantes de Alemania, España, Francia, Italia, Reino Unido y Suecia, que han cursado al menos dos años de estudios y que han valorado la situación nacional, la internacional y la personal para posicionarse ante la familia, los estudios, el trabajo, la religión o los valores sociales. 
El último estudio divulgado en Washington por el Consejo Nacional de La Raza (NCLR) desvela que los jóvenes hispanos, en distintos rincones de Estados Unidos, mantienen su optimismo en el futuro pese a percibir un clima político hostil contra los inmigrantes y a que se sienten víctimas de una discriminación perenne.
La situación de los jóvenes que están en período de formación y a punto de formar parte de la población activa de sus respectivos países, es incierta ante la crisis económica mundial.  Sin embargo, la actitud sobre su situación personal es positiva.
Mariana Szmulewicz, del Departamento de Estudios Sociales y Opinión Pública de la Fundación BBVA, explica que en España la juventud mantiene una visión “positiva de su situación personal, pero negativa del país”. El análisis se ha dividido entre aspectos vinculados a su vida personal y los relativos a la visión y experiencia en la universidad de los jóvenes de seis países europeos. La opinión de los jóvenes de países analizados -Alemania, España, Francia, Italia, Reino Unido y Suecia- indica que no mantienen un relativismo ético, aunque sí son flexibles en la aplicación de los criterios morales, “atendiendo a las particularidades de la situación”, dice Szmulewicz, una circunstancia que apoyan estudiantes suecos, y que dudan sobre ella de forma determinante los italianos.<

 

Expectativas y realidad
mantienen un desajuste«

Los jóvenes universitarios se ven como unos privilegiados frente al resto de sus coetáneos que no pueden acceder a los estudios superiores. “Consideran que les brinda una manera de ver la vida diferente y que les aporta una mayor capacidad para desenvolverse en ella mejor”, explica Szmulewicz, de la Fundación BBVA.
La cercanía de la universidad al ámbito familiar es una de las circunstancias que tienen muy en cuenta los universitarios de Italia y España, una razón que les mantiene unidos al núcleo familiar y que prima sobre el prestigio de la institución al elegir.
Éste, entre otros, es uno de los factores que marca que, tanto italianos como españoles, se encuentren a la cabeza entre los jóvenes que no se han independizado, frente a un 50 por ciento en Francia y un 43 por ciento en Alemania. A pesar de la sensación positiva que supone ser universitario, en algunos países del estudio la percepción de la juventud es que existe “un desajuste entre las expectativas y la realidad de la formación para la vida profesional”, especialmente entre los alumnos vinculados a carreras de humanidades. <

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