Actualizado hace: 2 horas 47 minutos
E.E.U.U. expertos culpan al movimiento conservador DE INCITAR A LA violencia
Matanza de Arizona agita tema migratorio

Jared Lee Loughner, acusado de asesinar a 6 y herir a 14, entre ellos la congresista demócrata Gabrielle Giffords, volvió a agitar el debate migratorio en ese estado fronterizo con México.

Martes 11 Enero 2011 | 00:00



Las declaraciones incoherentes de Loughner, de 22 años, apuntan a un joven solitario y atormentado, obsesionado con el poder del gobierno federal.
Pero la ira contra Washington en el estado que recibe más inmigración ilegal desde México fue uno de los carburantes que alimentó la dura campaña política en el 2010, tanto en el estado como en todo el país.
La representante Gabrielle Giffords es una demócrata moderada, reelecta en noviembre pasado por margen estrecho, tras hacer campaña en favor de reforzar la seguridad en la frontera, pero también a favor de una reforma migratoria integral.
Giffords había recibido repetidas amenazas de muerte, como sucedió con el juez federal de asuntos migratorios John Roll que falleció a causa de los disparos de Loughner, y que se hallaba entre el público.
Giffords era defensora del derecho a portar armas contemplado en la Constitución.
Pero esta mujer de 40 años, que medios locales presentan como una esperanza política de su partido en el conservador sur estadounidense, también se había opuesto a la polémica ley SB 1070 que Arizona promulgó en el 2010, que declaraba la inmigración como un delito estatal, y que fue parcialmente revocada por un juez. 
Sobre este suceso, el presidente de EE.UU., Barack Obama, aseguró que la respuesta al tiroteo de Tucson mostró "lo mejor del país". Según el presidente estadounidense, las reacciones inmediatas al tiroteo, entre ellas la de una mujer que trató de impedir que el atacante pudiera recargar su arma, "ponen de manifiesto lo mejor del país".
Obama no quiso entrar en las causas que pudieron llevar al atacante a abrir fuego contra Gifford y otras 19 personas en las afueras de un supermercado en Tucson.  
La ex gobernadora de Alaska y estrella del movimiento conservador "Tea Party", Sarah Palin, que se ha visto envuelta en la polémica sobre la violencia verbal que da pie a episodios como el del sábado en Arizona, afirmó que odia la violencia y la guerra. En un correo al comentarista Glenn Beck, Palin asegura: "nuestros niños no tendrán paz si los políticos sacan partido de esto para culpar a alguien de incitar el terror y la violencia". Palin fue criticada en campaña electoral por sus mensajes de altos contenidos de violencia. <

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