Actualizado hace: 5 horas 33 minutos
PRODUCCIÓN AGRÍCOLA
Mejor productividad es esquiva en agro manabita

En Manabí hay un promedio de cosecha que no es el adecuado para alcanzar una mejor productividad, tal como la tienen en otros países del mundo.

Lunes 10 Enero 2011 | 00:00

Por ejemplo, en maíz hay un promedio de rendimiento de 65 quintales por hectárea, cuando en otros países, como Colombia y Perú, pasan los 100 quintales, asevera Gunter Andrade, subsecretario de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (MAGAP).
Hasta 80 de promedio se puede detectar, pero igual sigue siendo deficiente, admitió Andrade, quien está consciente que hay que mejorar en la productividad; no obstante, asegura que sí ha habido mejoras, pues se han registrado producciones de 100 quintales por hectárea, que abrigan esperanzas en futuro.
Otro ejemplo es lo que acontece con el cacao, dice, donde en el 2010 se cosecharon 68.635 hectáreas, con la obtención de 28.827 toneladas métricas, y un rendimiento de 4,2 quintales por hectárea. Para Andrade, esto último no es lo correcto, pues lo óptimo es 10 quintales por hectárea de producción.
Por lo tanto, expresa que el asunto no es ampliar la frontera agrícola de Manabí, que es de dos millones de hectáreas, sino de mejorar la productividad, y para el efecto hace falta una adecuada infraestructura de riego; hay que enfatizar en la capacitación grupal, en organizaciones, y erradicar la costumbre de reciclar semillas, proceso en el cual el agricultor vuelve a sembrar lo cultivado; entonces, se da una degeneración genética.
Por lo tanto, indica Andrade, debe usarse una semilla con alto potencial genético. Abel Clavijo, experto chileno en agricultura, asegura que el híbrido es más productivo, pero habrá que convencer al agricultor que lo use. No obstante, admite que éste a ha tomado conciencia.
Para Antonio Zambrano, ingeniero agrónomo, el principal aliado para una mejor productividad es la población de plantas.
En la actualidad se alcanza a sembrar pocas plantas, produciendo una cosecha de menos quintales, y para esto hay alternativas donde las nuevas variedades ocupan poco espacio.
Asimismo, Zambrano argumenta que una mejor productividad se da más en verano que en la época lluviosa, donde habrá más riesgo por la irregularidad en las caídas de las precipitaciones, tal como está ocurriendo ahora.
En fin, ambos indican que hay un promedio de siembra de 62 mil semillas por hectárea de maíz,  para que sean  cosechadas 55 mil.
Así, la inversión de la siembra, según ellos, es de 1.200 dólares. Todo esto en verano, para obtener 160 quintales por hectárea; entonces, a 14 dólares el quintal, se llegará a ganar 2.240 dólares. Eso sería lo óptimo.
De igual manera, tal como lo comenta Carlos Villacreses, quien tiene propiedades y cultivos, otro factor importante es una apropiada técnica y mecanización en la siembra, donde a una buena semilla se le junte un proceso correcto de permanente cuidado, con aplicación de fertilizante permanente, o estudios y estrategias acordes.
 
 PROYECCIONES de siembras en 2011. En Manabí hay dos productos que regularmente son sembrados masivamente, el maíz y el arroz. Ante esto, el MAGAP ha proyectado las hectáreas a sembrarse en este 2011.
Así, si en maíz se cultivaron 103.706 hectáreas en el 2010, en el 2011 se proyectan 104.963 hectáreas.
Y en arroz, si hubo cosechadas 27.616 hectáreas en el 2010, en el 2011 se proyectan 28.646 hectáreas. <

 

Las siembras dependen del cielo
Con las precipitaciones que cayeron en diciembre, 147,9 milímetros, muchos agricultores en el valle del río Portoviejo se arriesgaron a sembrar, en especial luego de lo acontencido el día 28 con 52,3 milímetros en 24 horas, según lo registrado en la estación del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi), en la capital manabita.
Olmedo Zambrano, de Pachinche Adentro, conoce que en su zona, en El Cady, Mapasingue y en el sector de la vía Colón-Quimís hay sembradas 200 hectáreas de varios productos, luego de presentarse las lluvias.
Sin embargo, desde el 30 de diciembre hasta ayer había dejado de llover, y sólo una escasa precipitación de 0,4 milímetros se presentó el 6 de enero pasado; entonces, Zambrano no se atrevió a sembrar maní y maíz, y decidió esperar; mientras, limpia el terreno. Otros tienen complicaciones de quemar maleza, ya que el suelo está humedo.
Con la lluvia de ayer, las plantas que llevan una altura de 20 centímetros se salvan por la humedad recibida. Unos 10 días más sin agua podrían ser fatales.
Roque Mendoza, de la Secretaría de Gestión de Riesgo, considera que habrá déficit de lluvias en este mes, tomando en cuenta antecedentes históricos como que no hay temperatura elevada en el océano, hay inundaciones en Australia, noviembre pasado fue muy frío.
Además, en diciembre de 1985, en un invierno normal, cayeron 120,10 milímetros y el resto de la época no mucho. Igual podría pasar ahora.

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